miércoles, junio 05, 2019

Para Aquellos Que Me Hacen "Bullying" (Salmo 119:49-56)

49 Garantízame que recordarás lo que prometiste a tu siervo,
esas palabras son mi esperanza.
50 Grande es mi miseria, pero este es mi consuelo:
Que tu Palabra me vivifica.
51 Groserías y burlas me lanza el arrogante,
pero no me he desviado de tu Palabra.
52 Grabados tengo tus juicios desde hace muchos años,
y me lleno de consuelo, Señor.
53 Gran indignación es lo que siento, por los malvados
que se olvidan de tu Palabra
54 Grité tus decretos como canciones,
mientras estuve exiliado.
55 Guardaré tu Palabra, Señor,
en las noches recuerdo tu Nombre.
56 Guardar tus preceptos,
¡eso es lo que me corresponde!

Caminamos como un kilómetro en un parque cerca de las montañas de Judea, uno de nosotros cargaba la Torá (un poco pesada) y nos dirigíamos al punto en donde un escriba nos daría un repaso de la complejidad y seriedad de su trabajo. Al llegar, el escriba (no recuerdo su nombre) tomó el gran rollo en sus brazos y le dio el más significativo beso que jamas haya visto...
quizás puedas pensar que fue un simple acto religioso, pero la imagen quedó grabada en mi mente pues pude sentir el amor y el respeto que el sofer tiene por el texto con que trabaja.

Recordé este evento mientras traducía esta sección en la que el salmista confiesa que la Escritura:
- es su esperanza
- lo vivifica
- lo llena de consuelo

Me lo imaginé abrazando los rollos, tocándolos delicadamente mientras los abría para leerlos. Y el tema principal de esta sección es que Dios le brinda protección de sus enemigos, por esta razón confía en que el Señor será fiel a sus promesas. Como las secciones van cambiando en temática (aunque algunas ligeramente), uno tiene la sensación de que el salmo ha sido escrito en diferentes etapas de la vida (si es de un solo autor) o por diferentes salmistas experimentando situaciones diversas.

El versículo 55 me recuerda mucho un poema de Yehuda Halevi llamado en hebreo יעירוני בשמך רעיוני (yeiruni veshimja raeyunai)  que es también un acróstico usando las primeras letras de su nombre, en donde expresa la increíble impresión que le causa pensar en el Nombre del Altísimo:
Me despiertan pensamientos de tu Nombre
frente a mi contemplo tus bondades,
¡Y es tan maravilloso a mis ojos,
que atraviesa el alma que formaste!
(traducción mía)

¡El poeta pasa a expresar que estos pensamientos lo hacen sentir como si estuviese de pie en Sinaí frente a la pura manifestación de Dios!, y le pide al Señor que lo ayude a levantarse bendiciéndolo.

Halevi pasó una vida similar a la que expresa el salmista: salió de la Península Ibérica hacia Tierra Santa por la situación de inestabilidad e inseguridad a la que se veían sometidos los judíos en España (se cree que nunca llegó). Sometido a burlas y escarnio por ser judío, recordaba con pasión el nombre de Dios. Como le pasaba al escritor del Salmo: «Groserías y burlas me lanza el arrogante// pero no me he desviado de tu Palabra.» En pocas palabras: las burlas no lo distraen de su objetivo, que es meditar en la Palabra de Dios día y noche.

¿Qué dicen las Escrituras del "burlón"?:
«El Señor se burla de los burlones,
pero brinda su favor a los humildes.» (Proverbios 3:34 RVC)

Y yo te preguntaría:
¿Te distraen las burlas?
¿Has tomado decisiones incorrectas para que "la gente no hable"?
¿Vives para otros? O...
¿vives para Dios?

Bye.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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