jueves, agosto 27, 2009

A LAS NACIONES

Ya tengo 32 años y dos días. Por alguna razón en esta edad, en la que no estás más viejo sino más interesante, en la que tus pensamientos no se difuminan, al contrario: están más claros, empiezas a darte cuenta de cosas que nunca te llamaron la atención pero que representaron cambios importantes en tu vida o de actitudes de las que te avergüenzas, pero el orgullo de estar en los 20s te ayudaba a salir por la calle sin sentir que estás encuero y que todos te están mirando. Y bueno, hay que reconciliarse con eso y tratar de que no te hagan sentir como una mierda, pero: ¿cómo carajos uno hacía esas cosas?

Nada, pero algo de lo que estaba pensando esta mañana es cuando me profetizaron par de veces (solo o con la banda que tocaba): "Irás a las naciones..." Pensaba en cómo me sentía en ese momento: no estaba pensando en almas salvadas, no estaba pensando en expansión del Reino, no estaba pensando en nuevos obreros para la mies. ¡Estaba pensando en mi! En qué apero sería, en cuánto se expandiría mi reino y MI MINI-STEREO, y que se salvó el Señor porque iba a contar conmigo. ¡Qué pedazo de basura! ¡Cuantas motivaciones incorrectas! De haber sido el Señor no mando a Fausto, y de alguna manera lo hizo. Se lo agradezco también, porque hoy quizás puedo ir a las naciones con un corazón mejorcito (no completamente enfocado pero ahí le vamos). Y na, eso quería decir...

2 comentarios:

Yo soy Escribidor dijo...

Lo que escribes, me inspira.

Fausto Liriano dijo...

DEIVI: lo que me dices me inspira a seguir escribiendo...