viernes, marzo 02, 2007

PASSIO PASSIVA o Muriendo al YO

“El Hijo de Dios sufrió hasta la muerte,
no para que los hombres no sufran,
sino para que sus sufrimientos sean
como los de El.”

George MacDonald
Sermones Inéditos


Durante los últimos días he tenido la extraña sensación de gritar: “¡Mamaaaaaaá! ¡Dios me está matando!” Pues me he dado cuenta que, a quien debió morir hace años, ya está empezando a entrar a la unidad de cuidados intensivos, esta vez por voluntad propia reconociendo que ya era tiempo.

Hace unas horas leí en una página que vende libros cristianos, la portada de un libro decía: “Everybody Wants To Go to Heaven but Nobody Wants To Die” (“Todo el Mundo Quiere Ir al Cielo pero Nadie Quiere Morir”), no se precisamente de que trata el libro, de si muerte física o si la otra clase de muerte que estaré hablando con ustedes, pero vaya que es la realidad. Todos nosotros de alguna u otra forma dedicamos un espacio de tiempo de nuestras vidas para concentrarnos en alguna actividad que nos redima de la impureza del mundo, sea de la religión que sea, eso es lo que haces. Los cristianos, por ejemplo, vamos a la iglesia, y si bien para muchos de nosotros es obvio que esto no es garantía de que vayas a ninguna parte, para la mayoría de los cristianos es la garantía segura de que van al cielo; solo cumplir con ese espacio semanal o dos veces por semana les da la gasolina que necesitan para enfrentar la vida a la “manera de Dios” en los siguientes días, y te garantiza ir al cielo. Eso es lo que piensan algunos. Hay esa morbosa realidad en nosotros los cristianos: concentrarnos en llegar al cielo.

Pero pocos le prestan atención a las palabras de Jesús respecto al morir al YO. Algo que he estado sintiendo últimamente, que estoy muriendo, y que ahora más que nunca (si, después de muchos años en esto) me está dando satisfacción.

Miren, una de las cosas más difíciles de ser cristiano es ese “suicidio” de la carne. Use la asquerosa palabra del suicidio, porque para mi es lo que es: una muerte voluntaria a quienes somos, lo que Cristo llama “Negarse a sí mismo.” De uno no entrar en el tedioso proceso de sufrir esa muerte y de entregarse al abandono de esas cosas que nosotros creemos hacen quienes somos, entonces no hay éxito en entrar al Reino de Dios, y con eso no me refiero a llegar al cielo, algo que muchos consideran como la meta de todo cristiano.

C.S. Lewis decía que uno debía reflexionar en el hecho de que “todas las grandes religiones del mundo se predicaron, y fueron practicadas por mucho tiempo, en un mundo sin cloroformo (anestesia para parafrasear).” Para los que no puedan entenderlo bien lo que quiere decir es que: sufrir fue parte esencial de todas las religiones de la antigüedad, sino pregúntele a los profetas de Baal. Y no sólo eso, para nuestros amigos que primero disfrutaron de la fe cristiana, esos que llamamos “cristianos primitivos”, el sufrimiento fue parte de su fe.

Hoy en día hay dos tendencias mayores, que con muy buenas intenciones han arrastrado, de una forma u otra, a la mayoría de los cristianos:
1- El Evangelio Personalizado: cada persona tiene su manera de servir a Dios y, como Dios no tiene fórmula, a El le ha placido trabajar con cada uno a su manera. No están muy lejos de la verdad, pero el problema es que en este “a su manera” no sabemos si es a la manera de Dios o a la manera que cada individuo entiende debe ser la de Dios. No hay que ir muy lejos para esto, solo haz una pequeña encuesta entre los hermanitos fieles de tu congregación, cada uno tendrá su pequeña versión de cristianismo, algunos que difieren mucho de lo que se habla en la Biblia. Confusión. Falta de Discipulado.
2- El Evangelio de “No Sufras Más”: aunque en mi país hay algunas iglesias de origen brasilero con el nombre de “PARE DE SUFRIR”, esto no es un asunto exclusivo de ellos. Para atraer miembros a nuestra congregación (aparte de regalar carros) hemos inventado un evangelio que te ofrece la increíble liberación de todo tipo de problemas y para esto: “Solo tienes que levantar la mano y orar aceptando al Señor (las baterías y el manual no están incluidos, se venden por separado).

Pablo llegó al entendimiento de que su sufrimiento era lo que podía compartir con sus hermanos, era aliento para ellos, de hecho invita a todos a compartir ese sufrimiento de Cristo. Y el primer sufrimiento por el que todos debemos pasar es el sufrimiento de abandonar cualquier atadura a las cosas de este mundo. No se si Rick Warren se arriesgaría a escribir algo así: “SUFRIMIENTO CON PROPOSITO”, pero es básicamente de lo que estoy hablando. No es un sufrimiento sin pies ni cabeza. A eso se refería MacDonald en su mensaje, a un sufrimiento como el de Cristo, a heridas que sanan, a nosotros mismos pero también a otros. Que alivio es, cuando desde tus propias heridas puedes aprender a sanar las heridas de otros, es a lo que Pablo se refiere.

Hace años no entendía esto, sufría no con propósito, sino por no querer entregar a Dios las cosas que quería mantener, es como siempre he dicho: “Si tomas la cruz sin negarte a ti mismo, cargas lo pesado de tu vida pasada junto con lo pesado de la cruz.” Pero cuando decides negarte a ti mismo (y no lo he logrado totalmente) entonces da satisfacción y una extraña sensación de privilegio el sufrir por cargar esa cruz.

Para esta clase de sufrimientos hay que entregar la vida y negarse. Lo apero es que Dios te la cambia por una vida diferente y digna de su Reino. Si alguna vez sientes que Dios te está “matando”: no huyas, es un sufrimiento que en poco tiempo te dará la mayor satisfacción de tu vida.

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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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3 comentarios:

Macrojeva dijo...

fausto:
se exactamente lo que dices acerca de morir. lo estoy viviendo igual que tu! y una parte dolorosa en ese proceso de negarse a si mismo es el entregar y rendir todos nuestros anhelos a el. comparto contigo lo que esta mañana lei en mateo 5:4 "you're blessed when you fell you've lost what is most dear to you. only then can you be embraced by the one most dear to you." (the message)

Fausto Liriano dijo...

Aimee: Hey pero traduce eso niña!!! Es asi mana, lamentablemente pasa un buen tiempo hasta que a uno le da cierta "satisfacción" morir. Que bueno que estés en eso también...
Fausto

Anónimo dijo...

Esta frase del final: "...sufría no con propósito, sino por no querer entregar a Dios las cosas que quería mantener, es como siempre he dicho: “Si tomas la cruz sin negarte a ti mismo, cargas lo pesado de tu vida pasada junto con lo pesado de la cruz." Es impresionante!
Un abrazo de Chaco - Argentina!