lunes, enero 03, 2022

El Descanso (DevosEnOriginales 01)


 וַיְבָ֤רֶךְ אֱלֹהִים֙ אֶת־י֣וֹם הַשְּׁבִיעִ֔י וַיְקַדֵּ֖שׁ אֹת֑וֹ
כִּ֣י ב֤וֹ שָׁבַת֙ מִכָּל־מְלַאכְתּ֔וֹ אֲשֶׁר־בָּרָ֥א אֱלֹהִ֖ים לַעֲשֽׂוֹת׃

(*Génesis 2:3)


Génesis 2:3 es el texto que usualmente sirve como justificación para lo que luego en la Ley sería el mandato de guardar el Día De Reposo (Éxodo 2:8; Éxodo 31:15). En nuestros tiempos y entre la comunidad cristiana, el día de reposo siempre se traduce en cierto tipo de controversia religiosa: 
• Por un lado están los que lo guardan con rigurosidad y quieren imponerlo sobre los demás.
• Pero, por otro lado, tenemos a quienes ni siquiera consideran la idea de apartar un día o momento         específico para reposar o descansar de sus labores, porque podría confundirse con el "Día de Reposo".

Ambas ideas son una proyección terrible de religiosidad y nos alejan de la necesidad imperante que toda persona tiene de: descanso. 

Jesús mismo nos llama a descansar (Mateo 11:28) y, en ese llamado,  descansar es acción, acción que es precedida por una invitación, la invitación ya esta hecha, y el descanso no se logra por esfuerzo mental, hay también un esfuerzo físico. Nuestra realidad interrumpe la realidad real (la Realidad Divina) y luchamos entre las dos realidades: mantenernos activos y seguir el patrón maldito de la humanidad actual en donde la acción continua se traducirá en cierto tipo de beneficio que puede ser (a) económico o material, o (b) el "beneficio" de poder pausar todas esas cosas con las que ahora no se quiere lidiar (asuntos de familia, pasar tiempo con los hijos, manejar cierto conflicto, pensar en cosas que son importantes pero que estresan, etc.); y, honestamente, hay que hacer un esfuerzo gigante para pasar de un lado a otro...

Es por eso que descansar (un día completo o algunas horas de un día) se convierte hoy más que nunca en un gran paso de fe, en donde dejamos a Dios que actúe y que sea responsable junto con los resultados de nuestras acciones del resultado de nuestro descanso, y entramos a esa realidad del tiempo de la que hablaba Abraham J. Heschel en donde “la meta no es tener sino ser, no poseer sino dar, no controlar sino compartir, no subyugar sino ponernos de acuerdo. La vida se vuelve caótica cuando el control del espacio y la adquisición de las posesiones en el espacio, se convierten en nuestra única preocupación.
No hay dos horas iguales. Cada hora es única y la única que se da a su momento, exclusiva e invaluablemente preciosa.”

La invitación al reposo es real (poniendo a un lado el carácter religioso) y es una gran muestra de fe a la acción y la obra de Dios en la que decimos "todo es resultado de su poder, no de mis fuerzas".

Descansa en el Señor.

*La intención de estos post bajo la serie "DevosEnOriginales" es crear una librería de reflexiones a partir de versículos bíblicos en las lenguas originales en que se escribió la Biblia, de modo que sirva de práctica y de motivación para aquellos que están estudiando estas lenguas o las estudiaron y necesitan mantenerlas.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons
Foto Cortesía de Thomas Hawk
Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Common



5 comentarios:

Wilson Dumetat dijo...

Déjeme ser el primero en comentar estimado Fausto.
Totalmente enriquecedor por lo reflexivo su primer devocional.
Trae luz sobre el crecimiento en la fe en un área que poco atendemos.
Comparto totalmente.
Con aprecio desde el Norte de Argentina.

Cristhianne Corporan dijo...

Definitivamente un aspecto a trabajar de manera consciente.

ojo humano dijo...

Genial, me apunto a las lecturas. Muchas gracias, desde Chile.
Un buen año 2022

Fausto Liriano dijo...

Gracias Dumetat, por ser el primero en comentar en esta serie.
Cris: así es.
Ojo humano: gracias, ¡feliz año desde Dominicana!

Unknown dijo...

Gracias pastor, un gusto leerlo, pertenezco a una tradición de fe sabática, y muy cierto el comentario, de repente se olvidan de lo esencial del día de reposo. Saludos