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martes, febrero 04, 2014

30- Koinonía 01

Si hay un tema que me apasiona es el de la iglesia como comunidad.
Sinceramente: debería asumirse que se hace comunidad con otros si eres la iglesia que forma parte de la iglesia (más en eso después), pero eso no es así. Inclusive la gente que revela la intención de que de alguna forma desea una conexión profunda (como debe ser) con otros creyentes, falla en asumir su congregación como comunidad en el sentido puro de la palabra.

Y es que, admitámoslo: ¡la cosa es difícil!
Somos gente muy ocupada, el tiempo que nos queda no es suficiente ni siquiera para poder dedicarlo a la familia y amigos cercanos, ¡no tenemos tiempo ni para nosotros mismos! ¿Y quieres que hagamos comunidad con otros a quienes le vemos las espaldas esporádicamente en un servicio? ¡No se puede!
No solo nos hemos rendido, la cosa ha llegado al punto donde no hay ningún tipo de expectativa de hacer comunidad con esos que se congregan conmigo en "x" iglesia local, solo en retiros especiales y en actividades diseñadas para que esto pase una o dos veces... al año.

¿Cómo voy a ser el cuerpo de Cristo separado de otros que lo son? Eso no es posible. Y creo que la desintegración que hay entre nosotros en macro (denominación contra denominación, iglesia local vs. iglesia local) tiene que ver con que no nos vemos como "uno", ¡cómo un solo cuerpo me refiero! Sino que lo que somos en micro: gente buscando a Dios bajo sus propios términos e intereses pero que entiende que necesita "congregarse" (que en ese sentido es: agruparse con otros de los que solo conoces el 15%, exagerando ¿tú ves?), es lo que se revela a niveles más grandes y profundos.

¿Qué haremos?
¿Seguiremos ignorando esta importante parte de ser iglesia como si no hubiese necesidad de hacerla o haremos algo?
Dime.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Common

lunes, mayo 10, 2010

25- ¿PADRE NUESTRO O PADRE MIO?

Hace semanas que Noe no bebe mate. Porque yo soy más del café y no siempre estoy en "estado matero", aunque me gusta. Pero el café para mi es otra cosa, para ella el mate es "lo más", como lo es para casi todos los argentinos (¿el 99.99%?). Y el mate se bebe en comunidad, podrías beberlo solo, pero se bebe entre amigos, con familia. Se comparte la misma bombilla, y para un dominicano eso es casí como un sacrilegio. Mientras el café se bebe en diferentes tazas, el mate se bebe en el mismo mate y con la misma bombilla, y si no tienes amigos pues le ofreces al que aparezca, pero solo el mate no es... mate. Así que si no hay con quien beberlo no se bebe el mate.

Noe llamó mi atención al mate que no se bebe solo, y fue Karl Barth que llamó mi atención al sentido comunitario de esta oración que tanto usamos (cuando oramos, como ejemplo o modelo). No es Padre mío sino Padre Nuestro, eso quiere decir mucho. Quizás más que "MI relación personal con Dios" o que "el propósito de Dios CONMIGO", mientras tratamos de hacer el evangelio o nuestra conexión con Dios más individual, una y otra vez la Palabra nos lleva al punto donde el asunto involucre a otros. Las cosas en Dios nacen de una relación, por ser Persona, la Persona, por su "personalidad", de hecho solo se da a conocer en medio de una relación y a través de una relación: "A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo unigénito, que es Dios y que vive en unión íntima con el Padre, nos lo ha dado a conocer" (Juan 1:18). Es Jesús que de su relación con el Padre nos da a conocer de si mismo (Dios) que a la vez es de el Padre (Dios). Cuando Dios habla, habla de NOSOTROS, ¿por qué nosotros en imitar a Dios hablaríamos de MI, CONMIGO o de YO? ¿por qué evitar tanto el NUESTRO, el NOSOTROS?

He aprendido tanto de la gente con quien hago del Padre NUESTRO: de mi esposa y de sus puntos de vista, luego de Benjamín, de mis hermanos en El Círculo y de otras comunidades aquí en República Dominicana, de mis amigos Argentinos, o en Estados Unidos o en Mexico, de mis compañeros de blogueo, gente de todo el mundo que nunca nos hemos visto la cara (solo a uno o dos), a quienes nunca les he escuchado la voz (solo a uno o dos), y con quienes solo comparto una o dos líneas cuando me responden o les respondo, y quienes me han hecho aprender tanto. ¿Por qué querría orar solo PADRE MIO si Dios me da tanto a través de OTROS con quien El es NUESTRO? Quizás no beba mucho mate, pero como el mate, el PADRE ES NUESTRO.

martes, mayo 05, 2009

75- COM MUNION (02) EN GRAFICOS


Este es el tipo de "comunión" al que estamos acostumbrados, todos en paralelo mirando al patol lucas o donald... no nos tocamos, no nos miramos, no nos sentimos...


Así se vería en microscopio la COMUNION, gente de todas partes del mundo, de todos los colores y sabores (sin darse cuenta, no estoy proponiendo que nos sentemos uno encima del otro en el templo, de hecho no estoy proponiendo nada), tocándose a través de lo que más tienen en común: el ESPIRITU....

¡TE GU´TA! ¿EH?

sábado, abril 18, 2009

56- DE UN LUTERANO

"Nos conducimos como si nos correspondiera a nosotros crear una sociedad cristiana que antes no existía, adaptada a la imagen ideal que cada uno tiene. Y cuando las cosas no salen como a nosotros nos gustaría hablamos de falta de colaboración, convencidos de que la comunidad se hunde cuando vemos que nuestro sueño se derrumba. De este modo, empezamos a acusar a los hermanos, después a Dios y, finalmente, desesperados, dirigimos nuestra amargura contra nosotros mismos.”
Dietrich Bonhoeffer - Gemeinsames Leben

lunes, diciembre 10, 2007

SIN PALABRAS (pueden ser de alguien más)


Ayer mientras estaba en el estudio de grabación de un amigo, se armó una pequeña discusión sobre “propiedad intelectual”, una “tesis tertuliana” con énfasis en el ambiente cristiano, tan pequeña que duró dos horas. La cuestión explotó cuando se trajo a la luz la realidad de que, en algunos países “desarrollados”, tienes que pagar hasta por las canciones que cantas en la iglesia. Es decir, no solo tienes que pagarle al tipo 16 dólares (les recuerdo que en mi país un número considerable de personas vive con menos de un dólar al día) por un cd, 30 dólares por un concierto, sino que si vas a cantar sus alabanzas en tu congregación también debes pagar. Mientras más alabas a Dios, más pagas.

Parte de las cosas que comentábamos es que, lamentablemente, hay países donde el asunto es legal, por ley, debes pagar a quien hace o escribe una canción. Pero es legal, gracias a que un grupo de autores cristianos, decidieron que ya era tiempo de ganar dinero con esto. Así que si es legal, ¿qué carajos puedes hacer? Miren, no voy a hacer el papel del Che Guevara, pero más que legal es un problema moral. Como persona que me considero discípulo de Cristo debo preguntarme: “¿Qué piensa Dios de todo esto?”

Cito, Efesios 4:11-13: “Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al *pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una *humanidad *perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo.” Cada cosa que Dios ha puesto en mis manos es para “edificación de la Iglesia”, y al paso que vamos la “humanidad perfecta” que viene a consecuencia de eso está más lejos que jupiter. “Si, pana – me podrías decir- pero no me saques el pasaje de contexto. Aquí se refiere a profetas, apóstoles, evangelistas, pastores y maestros…” ¿Y qué si te digo que cada habilidad y don que tienes es más para edificar la iglesia que para lucro personal? (1 Corintios 12). Pero la gente escribe no para la comunidad sino para su “propiedad propia”, y qué importa, te dirían, “no dices que yo también soy la iglesia, así que con los cuartos que gano con esto, me edifico.”
¿Saben qué? No importa lo que yo escriba (ya otros como Keith Green escribieron de esto hace tiempo) es probable que la situación no cambie, así que esto servirá más para desahogarme que para rascarle la panza al problema. Un pastor amigo me dijo la semana pasada: “Esto pasa porque los evangélicos nos merecemos esto, y no va a cambiar, va a peor.” (espero que esas palabras no estén registradas porque de otro modo tendría que pagar). Es cierto, así que más gente se burlarán de esto que escribo que las que dirán: ¡Hey! Hagamos algo! Pero… me desahogué. El día que aquí vengan a cobrarme por cantar canciones en mi congregación entonces escribiré canciones o adoraré en “silencio”.

Hay que tener cuidado, porque si el mercadeo ya no es en mesas, sino que es “intelectual”, de ideas, de canciones, cuando Cristo venga a destrozar serán otras cosas.

lunes, noviembre 26, 2007

Y UNA PREGUNTA...

Ya que hablamos tanto de iglesias, analizamos iglesias, y hasta hemos planteado soluciones para algunos problemas (¡si! nosotros, los expertos), me gustaría que ustedes, tantos los que se paran de vez en cuando por aquí y me arrojan un comentario, como los que están entrando a este blog por primera vez, me respondieran a la siguiente pregunta:
- ¿Las iglesias deberían tener miembros (como hasta ahora ha sido en la mayoría de los casos) o debería ser una comunidad libre donde sepas que eres miembro en el corazón y no exista esa presión?

Tomen en cuenta dos cosas:
1- Respondan esa pregunta no en "cómo sería ideal" sino en cómo actualmente piensan es lo mejor. Ej.: "sería ideal que.. pero por esta razón no..." eso no aplica.
2- Junto con su respuesta hagan el esfuerzo (por amistad!) de dar una pequeña explicación de por qué piensan de esa manera.

¡Gracias totales! De antemano...

jueves, marzo 29, 2007

INDIVIDUALISMO Y EL "re"PENSAMIENTO DE LA COMUNIDAD...

He estado mucho tiempo alejado de mi blog, ni siquiera he podido escribir como acostumbro (en grandes cantidades para luego solo tener que “copy-paste”). Por muchas razones que sólo se pueden resumir en: “he estado un poco ocupado.” Aparte de eso, tampoco he podido leer como acostumbro, lo que hace de estos días un par de días bien extraños.

Si lo he disfrutado mucho. En nuestra casa hay unos amigos argentinos que vinieron a pasar la Luna de Miel aquí en Santo Domingo, y los últimos días han estado con nosotros que también somos una pareja joven. Hemos tenido discusiones muy profundas que van desde cualquier cosa en teología (“serán salvos los simios si el proceso de evolución resulta ser verdadero y todavía existe Dios”) hasta el por qué los inodoros en Argentina giran en sentido contrario. Como ven, temas muy profundos. Pero decidí que ya era tiempo de… escribir. By the way, nunca me fijé que en Argentina los inodoros giran en sentido contrario a como giran en Santo Domingo…

Así que estaba escuchando una interesante predica que me envió mi amigo Alex, a quien conocí en el blog y con quien hablo y comparto casi todos los días. Usando datos del libro REVOLUTION de George Barna, el orador hablaba de cómo más y más personas cada día se consideran cristianos pero lo hacen fuera del contexto de cualquier congregación (lo que ustedes llamarían Iglesia). Quieren más de Dios, en sus vidas y hacen lo que sea para obtenerlo, pero no están interesados en formar parte de ninguna comunidad religiosa. Esta predica despertó en mi mente algo que había estado pensando durante hace tiempo pero que no lograba concluir, y aquí va:

Hace tiempo que vengo hablando, escribiendo, y más tiempo pensando, sobre el problema comunitario de la Iglesia de Cristo. Una de las cosas más difíciles de lograr en la mayoría de nuestras congregaciones es la comunidad, es el problema de nunca acabar. ¿Cuáles son las razones? Es una buena pregunta, y sería bien interesante escuchar cuáles son las respuestas. ¿Cuándo la iglesia dejo de ser una comunidad? También es buena pregunta, aunque en historia de la iglesia nunca me enseñaron la razón, probablemente porque en los libros o para algunos maestros eso no es un problema real. Quizás estábamos tan ocupados en tratar de salvar al mundo que nunca nos dimos cuenta cuando la comunidad se iba perdiendo. Sinceramente: no se.

Lo que si se es que la mayoría de nosotros entendemos al hombre “moderno” (sí, todavía quedan algunos… y el término “postmoderno” es hasta nuevo para muchos y más en Latinoamerica, aunque tiene más de 20 años, pero desde que un nombre es sólo un nombre, lo usaré para describir al hombre en fase moderna de entrada a la postmodernidad)… ok.. Eso fue largo, voy a recapitular: la mayoría de nosotros entendemos al hombre moderno como INDIVIDUALISTA, una persona prácticamente introvertida, con un círculo comunitario muy cerrado y enfocado en el YO, quien es al mismo tiempo su dios.
¿Cuál es la razón para la falta de comunidad en nuestras congregaciones y grupos cristianos? Entre todas (diríamos con cierta clase de propiedad) la razón principal sería el “espíritu individualista de la sociedad moderna”. Esa sería la respuesta para los que no piensan ni analizan o se conforman con opiniones globales, pues es más fácil pensar como todo el mundo porque te ahorras horas de trabajo y aburridos juegos mentales.

Me dirías: “Hey! Fausto! Estás equivocado, el aprovechamiento del hombre post-moderno es pluralista, adora el estar en grupos, etc.” Eso es una bonita teoría si existiera en nuestras congregaciones. Y, si miramos a nuestro alrededor, nos daremos cuenta que sí, el hombre vive y hace todas las cosas en comunidad, y no es tan individual como pensamos.

En la última agencia publicitaria que trabaje (ya hace 3 años que estoy trabajando solo en el ministerio) éramos como una manada de animales salvajes: comíamos juntos, bebíamos café juntos, nos juntábamos en las noches, etc. En el barrio donde vivía la gente adora juntarse a beber una cerveza en el colmado (kiosko para los argentinos, tienda para otros), jugar dominó en las casas o en las esquinas. Y los jóvenes adoran ir juntos al cine, o a las discos, valoran la amistad.

Ahora, el problema está en que mientras el hombre valora estar con otros, con el “coro”, con el grupo, con “¡la gente!”; en nuestras congregaciones comunidad es un término reduccionista, reservado solamente para los domingos en la mañana o en la noche, que es donde existe la “comunidad plena”.

¿Cuál según ustedes es el problema?