Mostrando entradas con la etiqueta Mateo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mateo. Mostrar todas las entradas

jueves, enero 20, 2022

¿De Qué Estás Lleno? (DevosEnOriginales 13)

 «λέγω δὲ ὑμῖν ὅτι πᾶν ῥῆμα ἀργὸν ὃ λαλήσουσιν οἱ ἄνθρωποι ἀποδώσουσιν περὶ αὐτοῦ λόγον ἐν ἡμέρᾳ κρίσεως· ἐκ γὰρ τῶν λόγων σου δικαιωθήσῃ, καὶ ἐκ τῶν λόγων σου καταδικασθήσῃ.»
Mateo 12:36-37

A veces no prestamos mucha atención a cómo hablamos, de hecho: en la mayoría de los casos no le damos ningún tipo de importancia ni al tono, ni a las palabras, ni al cómo nos dirigimos a otros. Pero… resulta ser que para Dios es muy importante lo que decimos y cómo lo decimos, pero no al punto en que estas palabras se convierten en mágicas o porque quizás tienen la capacidad de atraer hacia nosotros lo que más anhelamos, como algunos han llegado a pensar, sino porque lo que decimos revela nuestro interior, revela lo que quisiéramos que le pase a otros y lo que pensamos de ellos (bueno o malo). No es lo que harán nuestras palabras, es lo que somos cuando nuestras palabras salen torcidas, o cuando las gritamos o cuando deseamos lo peor de otros. Y, en ese punto, resulta muy preocupante que, escuchando lo que sale de nuestras propias bocas, no nos preocupe que desde nosotros haya salido eso.

Jesús le dice a sus detractores que vamos a dar cuenta de cada “ῥῆμα ἀργὸν” (que se ha traducido como “palabra ociosa”, “palabra vana”, “palabra inútil”, “palabra sin sentido”), y no se lo que piensas, pero para mi esto es bastante serio.

Una vez leí por ahi:
«Cuida tus pensamientos; se convertirán en tus palabras.
Cuida tus palabras; se convertirán en tus acciones.»
Lo que va totalmente a tono con lo que Jesús dijo: “de la abundancia del interior del ser humano habla la boca.”

Desde lo que hablas y desde cómo te expresas, ¿qué hay en tu interior?
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

domingo, enero 19, 2014

16- Inconscientes

Buenos, hay muchas cosas que me llaman la atención, entre esas ésta:
Casi todo lo que hacemos le aplicamos cierto nivel de consciencia, menos las cosas rutinarias...
Esas no... esas... la hacemos con más inconsciencia que conciencia.
¿Por qué? Porque no requieren que nuestra mente esté encendida, que todos los "cables" de nuestro cerebro estén mandando señales, ese trabajo se puede hacer en automático y ni siquiera requiere habilidad "extra-curricular".

Lo que me llama la atención es que nuestra vida cristiana se vive más con inconsciencia que conscientes de lo que hacemos y de los resultados y por qué lo hacemos y poniendo nuestra mente, activando todos los "cables" de nuestro cerebro para que estén mandando señales a todo nuestro ser.
Todo nuestro ser...
¡Ah! Esa es la forma en que Dios quiere que le amemos: "con todo tu corazón, con todo tu ser, con toda tu mente..." (Mateo 22:37) No es algo que puedes vivir en automático, requiere mucho más de nosotros, requiere consciencia.
Piensa en eso.
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Commons

lunes, enero 06, 2014

5- Uno

Si fueramos honestos... Eh... ¡Ok! Pongámoslo de esta manera:
En el sentido hipotético de que fuésemos honestos con nosotros mismos reconoceríamos que tenemos tantas cosas malas, y dejaríamos de criticar a otros porque (en serio): nuestros ojos están tan empañados que es muy difícil verlos como realmente son.

En el sentido hipotético de que fuésemos sinceros con nosotros mismos y con los demás y con Dios, iniciaríamos un ejercicio de criticarnos, de explorarnos y murmurar de nuestros defectos hasta que... duela. Jesús nos dijo que no tenemos la capacidad de decir nada de nadie (¿juzgar?) al menos que quitemos "la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano." (Mateo 7:5)

¿Entendiste? No vemos claro hacia afuera hasta que no despejamos cualquier cosa que no nos permita ver hacia adentro, hacia nosotros. Que es la razón por la que muchos cristianos no ven bien. También ees la razón por la que a la mayoría no nos gusta estar solos por mucho tiempo. Cuando nos encontramos con nosotros mismos y nadie más por un tiempo prolongado, automáticamente dejamos de tener como opción el ver a otros, lo que nos impide también verlos a través de nuestros malvados lentes y paradigmas empañados por su secuaz "la viga". Entonces no nos queda opción que mirar hacia adentro, hacia nosotros mismos... Que es la razón por la cual llamas a alguien para ir al cine o a comer o a caminar por la ciudad, porque no puedes estar contigo... mismo.

Entonces: ¡Dale! Bríndate ese tiempo de soledad, ármate de valor, compra pan, mantequilla, café o CocaCola y ve al desierto, mira hacia adentro, escucha la voz de tus críticos. ¡Será mortal! Y debo aclarar que no en el sentido "cool" que le damos a la frase sino mortal de que sentirás morirte, pero cuando logres quitar la tremenda viga que no te permite ver a otros más que por sus defectos: verás más claro.

¡Qué tengas una excelente semana!
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Commons

jueves, agosto 29, 2013

Estoy En Búsqueda...

¡Ah! Lo que casi siempre se deja aparte es “la búsqueda”. Pero el que desea ser parte de ese Reino y su realidad, quien quiere ser parte de los que practican su justicia, se embarcan en esta búsqueda. 


Hasta donde he meditado, esta “penetración en el Reino”, junto con el aprendizaje de lo que es justo, obedece al siguiente orden:
Es en esta búsqueda que cambiamos “nuestra dieta” con el fin de ser la persona apta para esta entrada. ¿Qué quiero decir cuando escribo “nuestra dieta”? Eso lo respondo al contestar otra pregunta:
¿De qué comúnmente nos alimentamos?:
  • De cualquier cosa que traiga “satisfacción” emocional a nuestras vidas. A esto solemos llamar “propósito”, y es básicamente una búsqueda por significado.
  • Nos alimentamos también de las opiniones, trato, atención, etc. de los demás. Lo que llamamos significado está conectado con esto: cualquier cosa que nos haga la clase de persona que atraiga la atención de los demás.

¡Wow! Somos como esa misma gente con las que Jesús habla en Juan 6. Entonces podemos recibir el mismo consejo:
“No gasten su energía luchando por comida que perece... Trabajen por un alimento que permanecerá conectado a su ser, la comuda que nutre tu vida de forma continua, la comida que el Hijo de Dios provee. El y lo que hace, están garantizados por el Padre como duraderos.” (Juan 6:27 PAR)

Si me dejas explicarte, sería algo así:
  • Jesús nos dice: “lo que están usando para alimentarse los llena ¡pero es horrible para su salud! Aparte que las cantidades que deben consumir para llenarse son impresionantes.” ¡Uff!
  • "¿Por qué no cambian de dieta? Consuman la comida del Reino."
  • ¿Cómo hacemos eso? (vs. 28) “Inviertan todo lo que tienen en el que Dios ha enviado.” (vs. 29)

¡Hey! No hay mucho espacio para teologizar aquí, solo la toma de una decisión para la acción.

Esta búsqueda desesperada por “alimento” que se refleja en la búsqueda continua de satisfacción o “cómo vivir”, es el resultado de nuestra desconexión con la Fuente. La desconexión del hombre con Dios nos ha dejado sin recursos, o la guía correcta (¿alimento?) para vivir de forma tal que nos sintamos emocionalmente estables (seguridad) y en conexión con otros (que lamentablemente hemos reducido a “atención, opinión, estima, trato, etc.”). Muchos caminan por la vida sin saber que este es nuestro problema y la fuente de muchas de nuestras ansiedades.

Ahora, cuando pasamos de un alimento a otro, nos damos cuenta que el otro alimento era como una droga, provocándonos síndromes de abstinencia continuos e impulsos esporádicos de volver a alimentarnos con eso. Dos ingredietes son importantes en ese momento:
1- Dependencia radical en Jesús: Debemos de, con la ayuda del Espíritu, confiar, tener fe, en que toda la provisión que necesitamos está en Jesús, que toda la fuerza que necesitamos proviene de El. Porque es así, y no hay duda. Pero al menos que lo pongamos en acción no nos sentiremos que es así.
2- Negarse a uno mismo: a diario, continuamente. Recuerda que, hasta este momento en que tomamos la decisión radical de seguir a Cristo, nuestra satisfacción personal consistía en gran parte de lo que otros piensen de nosotros o la atención que nos den, que a su vez está conectada con nuestro “performance”. Así que, tendemos a creer que un “buen performance” delante de Dios nos traerá su atención. La verdad es que no merecemos su atención, sin embargo la tenemos. No por nada que hayamos hecho, sino porque El quiere. En esa práctica continua de negarnos, algunas preguntas ayudan:
• ¿Por qué deberíamos tener la atención de otros?
• ¿Por qué deberíamos tener la atención de Dios?

¡Seríamente! Nos creemos el centro del universo y el origen del big bang, por eso cuesta un poco que Dios nos desplace y que nos demos cuenta que otros tienen "sus propios centros" a veces ellos mismos. Pero sobrevivirás, ¿cool?
Hablamos luego...
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

jueves, agosto 15, 2013

Primero Lo Primero


“¿Deberíamos enfocarnos en conseguir un trabajo importante en orden 
de ejercer influencia? La respuesta es NO, debemos buscar primeramente el Reino de Dios. Entonces, ¿Deberíamos enfocarnos en dar todo nuestro dinero y alimentar a los pobres? La respuesta es, otra vez: NO, debemos buscar primeramente el Reino de Dios. Bueno, entonces ¿deberíamos enfocarnos en salir y predicar su verdad al mundo de que primeramente debemos buscar el Reino de Dios? La respuesta es un resonante NO, debemos buscar primeramente el Reino de Dios. Cuando el Reino de Dios es genuinamente puesto en primer lugar, la preocupación por la ecología, el pobre, la distribución equitativa de las riquezas, y otras cosas más se les da la atención que requieren.”
Søren Kierkegaard 

¿Quién quiere vivir preocupado?
¿A quién le gusta sentirse continuamente ansioso?
Creo que a nadie, sin embargo la preocupación, la ansiedad (leve, moderada y exagerada) se han convertido en acompañantes diarios de muchos de nosotros. Jesús notó eso en la gente de su tiempo (creo que lo hubiese notado más rápido ahora, pero eso es otro post), ese constante correr de un lado a otro porque tenemos que asegurar ciertas cosas y les dijo:
"Hey! ¿Para que corren? ¿Por qué se preocupan? ¿Preocuparse hará aparecer mágicamente las cosas que necesitan? ¡No! Dedíquense a buscar el Reino de Dios y su justicia, todo lo demás vendrá solo." (PAR de Mateo 6:33)

Creo que prestar atención a estas cosas es el inicio de una vida coherente con la Palabra, con Dios y su voluntad… ¡pero no tan rápido! Una de las “incoherencias” cristianas es "¿Qué es este Reino de los Cielos? ¿A qué se refiere con justicia?"

Primero, dos cosas que ese Reino no es:
- el Reino de Dios no es la Iglesia.
- el Reino de Dios no es religión.

Un reino tiene un Rey. En el “Reino de Dios” es evidente quién es el Rey, el verso lo dice todo. Se obedece, confía y respeta a este Rey bajo cuyo dominio uno vive y se encuentra. Hay un “estado” que es provocado por como ese Rey maneja las cosas. El Reino de Dios siempre ha sido, nunca ha dejado de ser, por eso “abrimos los ojos” a ese Reino en vez de “llegar a él”. Aún así, este abrir de ojos es una llegada.

¿Su justicia?
La palabra justicia para nosotros significa muchas cosas pero quizás ninguna de estas encajan con lo que Jesús quiere decir cuando dice "justicia". Algunos la han traducido como:
obedecer a Dios
hacer las cosas justas del Reino
la bondad del Reino

Y dado que es un Reino debemos agregar a estos:
• no es solo sus reglas, sino también aceptar los términos bajo los que este Dios trabaja,
• esta aceptación produce confianza: voluntariamente nos volvemos ajenos a las formas del mundo y nos vamos inclinando a confiar en Dios y cómo hace las cosas,
• empezamos a imitar a Dios en nuestras acciones (pequeñas y grandes), y en las pequeñas formas en que colaboro con El,
• acepto las reglas de juego del Reino (quizás esto es lo más difícil), que no son tan populares entre nosotros,
• obedezco a mi Rey, confiando en que lo que El propone para vivir es LA MEJOR FORMA DE VIDA, aunque tome tiempo y parezca que está poniendo en riesgo mis proyectos personales y mi vida,

Me gustó como mi amigo Alex Rodríguez definió "Reino de Dios" en una pequeña encuesta que hice en FB:
"El Reino de Dios es todo lugar (físico) y/o circunstancia (físico/immaterial) donde Dios reina, es decir, donde Dios prescribe algo y algún ser (humano, ángel, etc.) le obedece. En cortas palabras, el Reino de Dios es donde/cuando Dios reina.

El Reino de Dios no es físico, por lo que preguntarse si está aquí o allá o antes o ahora o en el futuro es irrelevante. Cuando dice "El Reino de Dios se ha acercado" no significa que vienen volando por los aires castillos y torres, sino que finalmente alguien tiene la fe suficiente para responder a la voluntad de Dios."


 Añadiría que: al ver los resultados del Reino de Dios en nuestra vida y por ende en nuestro "ecosistema", ese entorno inmediato en el que nos encontramos, entonces oramos libremente: "¡Venga tu Reino! Que tu voluntad se haga en la tierra como se hace siempre en el cielo."

Muchos tienen conflicto con Dios y su Reino, es decir: con las formas de Dios. Incluso creyentes. No hay que tener un letrero que diga "OPUESTO AL REINO" o levantar tu voz preguntando "¿por qué hay tanto sufrimiento en el mundo?" (yo me he hecho cientos de veces la misma pregunta) o escribir un manifiesto de por qué crees que hay que darle un golpe de estado a Dios "donde quiera que esté". ¡No! Desde que nuestras actitudes sean opuestas a “amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con tus fuerzas, y amar a tu prójimo como a ti mismo”, en ese mismo instante tienes conflicto con Dios y su Reino.

Así que: Primero lo primero.

Continuará...
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Commons

martes, julio 09, 2013

Dos Ladrones

Al lado de Jesús: dos ladrones.
La Biblia dice que clavaron uno a la derecha y uno a su izquierda. Lado a lado. No uno delante y otro detrás, sino lado a lado. De modo que todos vieran de frente la afrenta de estos tres.
Es interesante leer sobre ellos en la Biblia, porque lejos de la historia que todos tenemos en la cabeza Mateo dice que "también insultaban a Jesús los bandidos que fueron clavados a su lado." (Mateo 27:44 TLA). Pero Mateo, que era discípulo de Jesús había huido con los demás, así que observaba de lejos y, por alguna razón, interpretó esta conversación como insultos de ambos ladrones a Jesús. Marcos dice: "... también insultaban a Jesús los bandidos que habían sido clavados a su lado." (Marcos 15:32) Pero según la tradición cristiana un jovencito que huyo desnudo la noche que apresaron a Jesús era Marcos, así que también... él observaba... de lejos. 

Pero Lucas, que investigó entre los testigos cercanos a los eventos de Jesús, hablando incluso con María y quizás Juan y Magdalena que estaban frente a la cruz, viendo todo primera fila, nos dice que:
"Uno de los criminales colgados junto a él se burló: «¿Así que eres el Mesías? Demuéstralo salvándote a ti mismo, ¡y a nosotros también!».
Pero el otro criminal protestó: «¿Ni siquiera temes a Dios ahora que estás condenado a muerte? 
Nosotros merecemos morir por nuestros crímenes, pero este hombre no ha hecho nada malo».  
Luego dijo:
- Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
Jesús respondió:
- Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso."
(Lucas 23:39-43) 

¡Qué loco! Lo que sucedía era una conversación entre los ladrones y Jesús, en la que sólo uno de los ladrones insultaba (si era el de la derecha o el de la izquierda, no sabemos). Lo que si me llama la atención es que al terminar de defender a Jesús este que llamaremos "ladrón bueno", dice:
"acuérdate de mi cuando vengas en tu reino."
Una cuestión futura.
Un después.
Pero Jesús le dice: HOY.
¡Uff! No en el futuro, no después, no en algún punto en la historia después de que se resuelvan algunos asuntos proféticos, no después que te bautices o tomes tu doctrina. Hoy
¡Hoy!
El ladrón siguió colgado. Mateo pensó lo que pensó. Marcos también. Y todos los demás pensaban: "estos tienen lo que merecían." Pero él sabía, a pesar de lo que cualquiera pudiese pensar en ese momento, que hoy era el día, hoy. 
Hoy, paraíso.
Muchas veces pensamos que la gracia de Dios nos alcanzará después. Cuando resolvamos algunos asuntos, hagamos ciertas cosas, y cuando ciertos hombres religiosos aprueben nuestra conducta como la que un "verdadero creyente debe tener". Sin embargo la gracia nos encuentra "cuando todavía somos pecadores". No después. No en algún punto en el futuro después de cumplir ciertos requisitos sino hoy.
¡Qué la gracia abrumadora te sostenga!
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Common