Mostrando entradas con la etiqueta Sufrimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sufrimiento. Mostrar todas las entradas

miércoles, agosto 27, 2014

¡Perdón! Pero Tienes Que Saber Esto...


Tarde o temprano, si estás en algún tipo de “caminar espiritual”, un evento, persona, muerte, idea, o relación con la que no podrás lidiar usando tus habilidades actuales, conocimiento adquirido o fuerza de voluntad, entrará a tu vida. Entonces serás, y debes ser llevado, al borde de tus recursos. En ese punto será necesario que tropieces con la piedra, o para ponerlo en un lenguaje más actual: perderás y deberás perder algo o en algo. Esta es la única forma en la que Dios-la vida-la gracia-el misterio pueden hacer que cambies, que dejes tus preocupaciones egocéntricas, y que vayas más lejos en tu jornada.

Y es que no hay una razón suficiente para dejar nuestra zona de confort. ¿Por qué lo haríamos? Francamente, ninguno de nosotros lo hará hasta que algo nos fuerce a hacerlo. Si buscamos alguna forma de ser nuestros héroes espirituales, el antiguo ego ha vuelto a estar en control solo que con otro nombre.

Todo intento de ingeniar o planear tu propia iluminación está destinado a fallar porque será conducido por tu ego. Así que el fracaso y la humillación nos fuerzan a mirar donde nunca lo haríamos si quisiéramos. Así que, debemos tropezar y caer, perdón por decirlo. Y eso no significa leer sobre caer, como estamos haciendo aquí. Debemos salir del asiento del conductor por un tiempo o nunca aprenderemos como dar el control al Verdadero Guía: Dios.


Richard Rohr "Falling Upward"
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Common


sábado, marzo 08, 2014

45- ¿Sufrir Por El Evangelio?

Tener parte en el sufrimiento de Cristo (ver Filipenses 3:8-10) no es algo a lo que la gente aspira cuando piensa en ministerio. Muy poca gente aguanta ser criticado, rechazado, malinterpretado, o tirar su reputación al suelo por causa de Cristo. Si Cristo está "hay éxito" decimos, sospechosos de esos que "no les está yendo" muy bien en su emprendimiento ministerial.

Y es cierto: hay éxito en Cristo. Pero no la clase de éxito que esperamos, sino el éxito que viene a la forma del Reino de Dios: el último es el primero, el que sirve a otros es el mayor, le damos el paso a los demás y los ayudamos a tener éxito, consideramos a los otros como mayores a nosotros mismos, etc, etc, etc...
No es lo que tenías en mente, ¿verdad?

Que tengas un buen fin de semana.
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Commons

miércoles, julio 03, 2013

¿Por Qué?

¿Por qué?
¡Esa es una buena pregunta!
Generalmente uno la hace con cierto tono, dependiendo el contexto:
- la muerte de alguien amado.
- la traición de alguien que apreciamos.
- el silencio de quienes nos deben una explicación.
- la subida de los impuestos.
- el abuso pasado por alto.
- Et cétera.
- Et cétera.
- Et cétera.

Es también la pregunta que casi nunca es contestada.
Sabemos muchos "qués", hasta muchos "cómos" pero de esos... pocos "por qués".
¿Por qué?
¿Será porque quien nos debe una explicación tiene razones que no entenderíamos?
¿Razones que, al saberlas, nuestra siguiente pregunta sería "por qué"?
¿Y quién quiere dar una razón y no ser entendido?
Seguramente mucha gente que ha madurado y crecido aceptando los espirales de la vida, pueden. Dar razones y no ser entendidos, a eso me refiero. Pero la mayoría no. Algunos todavía se preguntan "por qué" la vida da tantas vueltas y... quizás... no haya una razón... para eso.
Y bueno, el que alguien tenga una razón por la que ha hecho algo no hace la acción válida. Aún así queremos que se nos explique... aunque sigamos preguntando "por qué" y aunque, al decirnos la razón, no entendamos.
En fin, en la mayoría de los casos no preguntamos "por qué" porque no entendemos, o no sabemos, sino porque fuimos golpeados con algo que no esperábamos.
El "por qué" no es para saber lo que ha pasado o por qué pasó, sino para saber "¿por qué ahora?"

Espero que en tus momentos difíciles puedas encontrar paz.
"... el Dios de toda gracia, que en Cristo nos llamó a su gloria eterna, los perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá después de un breve sufrimiento."
1 Pedro 5:10 (RVC) 

------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons