
Hay algunas cosas que aprendí mientras crecía siendo cristiano: que el adulterio, la fornicación, la borrachera, la hechicería, el chisme, la envidia, los celos, el odio... y los pitufos eran del diablo (junto con Pokemón, Dragon Ball Z y los Caballeros del Zodiaco).
Escuche esta historia de una niña de 8 años, que coincidencialmente todo el que la cuenta "conocía" o había leído en el periódico, que había sido visitada por los pitufos y que la atormentaban e hicieron toda cosa de barbaridades con ella. Aparte de eso, ¿no se habían fijado que cada uno de los pitufos representa uno de los pecados capitales? Goloso es la gula, Fortachón la soberbia, Perezoso la pereza, Egoísta la avaricia y Vanidoso la vanidad. Pitufina es la lujuria y Filósofo, que en algunos momentos intenta suplantar a Papá pitufo y aprender todo lo que sabe él, es la envidia. Pero a ¿quién le importa eso? Lo que importa es que salen de noche de las almohadas de las niñas y las atormenta. ¡Buaaahhaaahahahaha!
Hace años que no se habla de eso, y para serles sincero: yo no creo que los pitufos sean del diablo; pero cada época tiene sus "pitufos", y me he dado cuenta cuanto nos distraen de las cosas a las que sí debemos ponerles atención: el adulterio, la fornicación, la borrachera, la hechicería, el chisme, la envidia, los celos, el odio; cosas de las que no hablamos pero si de la relevancia espiritual de Mortal Kombat o de la malvada influencia de Pokemon sobre nuestros hijos. Sinceramente el diablo debe estar riéndose con nosotros. Dejémonos de disparates y de satanizar todo y vivamos en el Espíritu. ¿Qué les parece?
El dibujo es de Alex Pardee.