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viernes, abril 19, 2019

Oscura Luz

¿Quién me creo que soy?
Jesús fue burlado,
golpeado,
fuertes manos acostumbradas a la guerra, a pelear,
fuerzas élites golpearon el cuerpo del maestro.
Una
y otra vez.
«¡Profetiza!», decían,
«¿Quién te golpeó?», decían.

Y yo, ¿quién me creo que soy?

Adolorido, lo llevaron arriba y abajo,
a Pilato, a Herodes, y a... Pilato.
«Carga tu cruz...
Cansado, golpeado,
¡no nos importa!»

¡Yo! ¿Quién soy yo para no tomar mi cruz y seguirle?

Decían: «¿Quieres que sepan que eres rey?»
Ahí está:
Ὁ βασιλεὺς τῶν Ἰουδαίων οὗτος
hic est rex Iudaeorum
זֶהוּ מֶלֶךְ הַיְּהוּדִים
Sobre tu cabeza...
que  todos lean en su lengua
que ese pedazo de cuerpo colgando,
esa burla que eres, dice que es un rey...
¡Jajajajaja! ¡Jajajajaja!»


¿Qué habrá pensado Jesús?
En su mente el nombre de cada uno, sus luchas,
sus pecados, incluso la culpa y los crímenes de guerra
de aquella fuerza élite que le golpeaba, sus abusos...
«Padre, perdónalos,
muero también por ellos,
así has amado el mundo.»

Y yo, ¿tomaría mi cruz?
¿Quién me creo que soy para no entregarme todo y
para no entregarlo todo por el que todo lo dio por mi?

Yo...
Hoy abro mis brazos en amor, y le digo a Jesús:
«Heme aquí... eres Rey,
yo te sigo con mi cruz, y dejaré de ser
lo que creo y seré lo que quieres que sea."

Consumado es.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

viernes, marzo 06, 2015

¿Qué Es Verdad?

Después de algunas tazas de café me he quedado pensando en el pasaje en que Pilato interroga a Jesús. Siempre me ha llamado la atención la pregunta de Pilato y el interesante detalle de que sale apresurado sin esperar que Jesús le responda la cuestión que ha traído el funcionario romano en medio de una conversación con el acusado (Jesús, en este caso). Uno podría pensar en diferentes razones por las que Pilato haría eso pero... el mismo pasaje te lo dice.

El otro día mientras leía el Evangelio de Juan, me di cuenta que esto es lo que Jesús le dice:
"Yo, por mi parte, vine al mundo para hablar acerca de la verdad. Y todos los que conocen y dicen la verdad me escuchan." (Juan 18:37 TLA)

O sea: "Si te interesa la verdad me vas a escuchar, pues lo que la conocen eso es lo que hacen."
Pilato pregunta "¿Y qué es la verdad?" (Juan 18:38 TLA) ¡y sale! 
¡Man! El tipo (¡perdón! "el señor funcionario romano") acaba de escuchar que si le interesa y es conocedor de la verdad le prestará atención a Jesús ¡y sale! 

Su actitud nos muestra que:
- no conoce y no le interesa la verdad.
- no cree que Jesús (en ese momento su prisionero) pueda ser recipiente de ninguna verdad. 

La historia se repite.
Hoy siguen Pilatos haciendo la misma pregunta pero salen... no quieren escuchar.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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Foto Cortesía de Thomas Hawk

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martes, julio 09, 2013

Dos Ladrones

Al lado de Jesús: dos ladrones.
La Biblia dice que clavaron uno a la derecha y uno a su izquierda. Lado a lado. No uno delante y otro detrás, sino lado a lado. De modo que todos vieran de frente la afrenta de estos tres.
Es interesante leer sobre ellos en la Biblia, porque lejos de la historia que todos tenemos en la cabeza Mateo dice que "también insultaban a Jesús los bandidos que fueron clavados a su lado." (Mateo 27:44 TLA). Pero Mateo, que era discípulo de Jesús había huido con los demás, así que observaba de lejos y, por alguna razón, interpretó esta conversación como insultos de ambos ladrones a Jesús. Marcos dice: "... también insultaban a Jesús los bandidos que habían sido clavados a su lado." (Marcos 15:32) Pero según la tradición cristiana un jovencito que huyo desnudo la noche que apresaron a Jesús era Marcos, así que también... él observaba... de lejos. 

Pero Lucas, que investigó entre los testigos cercanos a los eventos de Jesús, hablando incluso con María y quizás Juan y Magdalena que estaban frente a la cruz, viendo todo primera fila, nos dice que:
"Uno de los criminales colgados junto a él se burló: «¿Así que eres el Mesías? Demuéstralo salvándote a ti mismo, ¡y a nosotros también!».
Pero el otro criminal protestó: «¿Ni siquiera temes a Dios ahora que estás condenado a muerte? 
Nosotros merecemos morir por nuestros crímenes, pero este hombre no ha hecho nada malo».  
Luego dijo:
- Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
Jesús respondió:
- Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso."
(Lucas 23:39-43) 

¡Qué loco! Lo que sucedía era una conversación entre los ladrones y Jesús, en la que sólo uno de los ladrones insultaba (si era el de la derecha o el de la izquierda, no sabemos). Lo que si me llama la atención es que al terminar de defender a Jesús este que llamaremos "ladrón bueno", dice:
"acuérdate de mi cuando vengas en tu reino."
Una cuestión futura.
Un después.
Pero Jesús le dice: HOY.
¡Uff! No en el futuro, no después, no en algún punto en la historia después de que se resuelvan algunos asuntos proféticos, no después que te bautices o tomes tu doctrina. Hoy
¡Hoy!
El ladrón siguió colgado. Mateo pensó lo que pensó. Marcos también. Y todos los demás pensaban: "estos tienen lo que merecían." Pero él sabía, a pesar de lo que cualquiera pudiese pensar en ese momento, que hoy era el día, hoy. 
Hoy, paraíso.
Muchas veces pensamos que la gracia de Dios nos alcanzará después. Cuando resolvamos algunos asuntos, hagamos ciertas cosas, y cuando ciertos hombres religiosos aprueben nuestra conducta como la que un "verdadero creyente debe tener". Sin embargo la gracia nos encuentra "cuando todavía somos pecadores". No después. No en algún punto en el futuro después de cumplir ciertos requisitos sino hoy.
¡Qué la gracia abrumadora te sostenga!
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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Foto Cortesía de Thomas Hawk

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viernes, abril 22, 2011

The Messiah - Bloodgood

Esta es una de las primeras canciones de HeavyMetal cristiano que escuché, por una de las primeras bandas cristianas que se destacaron en el género: Bloodgood. La canción es propicia para la época, y narra el momento en que José de Arimatea supervisa como bajan a Jesús de la cruz para luego darle sepultura. ¡Aperísimo!:





 Take him down, take him down (Bájenlo, Bájenlo)
Move him gently, hold his head 

(Muévanlo con cuidado, sostengan su cabeza)
Wipe his face, clean the blood off 

(limpien su cara, quítenle la sangre)
Lay him here, wrap him in this cloth 

(Pónganlo aquí, envuélvanlo en esta tela)

Lift him up, lift him up (Levántenlo, Levántenlo)
Move him easy, careful now (Muévanlo con cuidado)
He's the Messiah (El es el Mesías)

Tears are filling, eyes of sorrow 

(Llenos de lágrimas, ojos tristes)
Hands are touching, no one's speaking 

(Toques de mano, nadie habla)
His eyes are empty, skin's so white 

(Sus ojos están vacíos, su piel tan pálida)
His body's cold, it has no life 

(Su cuerpo está frío, no tiene vida)

He's the Messiah (El es el Mesías)
He's the Messiah (El es el Mesías)

Go! Into the world and tell 

(¡Vayan! Al Mundo y díganle)
All of creation he lives 

(A Toda la creación que Vive)
He lives in the hearts of men 

(Vive en los corazones de los hombres)
He said, "Go! Into the world and tell 

(Dijo: "¡Vayan! Al Mundo y díganle)
All of creation he lives 

(A Toda la creación que Vive)
He lives in the hearts of men" 

(Vive en los corazones de los hombres)

Dry your eyes, hold each other 

(Sequen sus ojos, sosténganse unos a otros)
Lift your thoughts, you are brothers 

(Recojan sus pensamientos, son hermanos)
He's the Messiah (¡Es el Mesías!)

Don't be afraid, he has risen, he's not here 

(No tengan miedo, se ha levantado, no está aquí)
Why are you trembling with fear? 

(¿Por qué tiemblan de miedo?)

Just as he told you, just as he said 
(Como les dijo, como dijo)
They could not stop him, he is not dead! 

(No pudieron detenerle, no está muerto)

He's alive! (¡Está vivo!)

viernes, abril 02, 2010

JUAN 19

1 Entonces Pilato ordenó que le dieran azotes a Jesús.2 Luego, los soldados romanos hicieron una corona de espinas y se la pusieron a Jesús. También le pusieron un manto de color rojo oscuro3 y, acercándose a él, dijeron: "¡Viva el rey de los judíos!" Y le pegaban en la cara.

4 Pilato volvió a salir, y dijo a la gente: "¡Escuchen! Ordené que traigan a Jesús de nuevo. Yo no creo que sea culpable de nada malo".

5 Cuando sacaron a Jesús, llevaba puesta la corona de espinas y vestía el manto rojo. Pilato dijo:

--¡Aquí está el hombre!

6 Cuando los jefes de los sacerdotes y los guardias del templo vieron a Jesús, comenzaron a gritar:

--¡Clávenlo en una cruz! ¡Clávenlo en una cruz!

Pilato les dijo:

--Yo no creo que sea culpable de nada. Así que llévenselo y clávenlo en la cruz ustedes mismos.

7 La gente respondió:

--De acuerdo a nuestra ley este hombre tiene que morir, porque dice ser el Hijo de Dios.

8 Cuando Pilato oyó lo que decían, sintió más miedo.9 Volvió a entrar en el palacio, llamó a Jesús y le preguntó:

--¿De dónde eres?
Pero Jesús no le contestó.10 Entonces Pilato le dijo:

--¿No me vas a contestar? ¿Acaso no sabes que tengo poder para mandar que te dejen libre, o para que mueras clavado en una cruz?

11 Jesús le respondió:

--No tendrías ningún poder sobre mí si Dios no te lo hubiera dado. El hombre que me entregó es más culpable de pecado que tú.

12 A partir de ese momento, Pilato buscó la manera de dejar libre a Jesús, pero la gente gritó:

--¡Si dejas libre a ese hombre, no eres amigo del emperador romano! ¡Cualquiera que quiera hacerse rey, es enemigo del emperador!

13 Al oír esto, Pilato mandó que sacaran a Jesús del palacio. Luego se sentó en el asiento del tribunal, en un lugar llamado Gabatá, que en hebreo significa El Empedrado.14 Faltaba un día para la fiesta de la Pascua, y eran como las doce del día. Entonces Pilato dijo a los judíos:

--¡Aquí tienen a su rey!

15 Pero la gente gritó:

--¡Clávalo en una cruz! ¡Clávalo en una cruz!

Pilato les preguntó:

--¿De veras quieren que mate a su rey?

Y los sacerdotes principales le respondieron:

--¡Nosotros no tenemos más rey que el emperador de Roma!

16 Entonces Pilato les entregó a Jesús para que lo mataran en una cruz, y ellos se lo llevaron.

Jesús es clavado en una cruz
17 Jesús salió de allí cargando su propia cruz, y fue al lugar que en hebreo se llama Gólgota, que significa "Lugar de la Calavera".18 Allí clavaron a Jesús en la cruz. También crucificaron a otros dos hombres, uno a cada lado de Jesús.

19-20 Pilato ordenó que escribieran un letrero que explicara por qué habían matado a Jesús. El letrero fue escrito en tres idiomas: hebreo, latín y griego; y decía: "Jesús de Nazaret, Rey de los judíos". Colocaron el letrero en la cruz, por encima de la cabeza de Jesús.

Como el lugar donde clavaron a Jesús estaba cerca de la ciudad, muchos judíos leyeron el letrero.21 Por eso los sacerdotes principales le dijeron a Pilato:

--No escribas: "Rey de los judíos". Más bien debes escribir: "Este hombre afirma ser el Rey de los judíos".

22 Pilato les dijo:

--Lo que he escrito así se queda.

23 Después de que los soldados romanos clavaron a Jesús en la cruz, recogieron su ropa y la partieron en cuatro pedazos, una para cada soldado. También tomaron el manto de Jesús, pero como era un tejido de una sola pieza y sin costuras,24 decidieron no romperlo sino echarlo a la suerte para ver a quien le tocaba. Así se cumplió lo que dice la Biblia:

"Se repartieron entre ellos mi ropa;

echaron suertes sobre mi manto".

25 Cerca de la cruz estaban María la madre de Jesús, María la esposa de Cleofás y tía de Jesús, y María Magdalena.26 Cuando Jesús vio a su madre junto al discípulo preferido, le dijo a ella: "Madre, ahí tienes a tu hijo".27 Después le dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Desde ese momento, el discípulo llevó a María a su propia casa.

La muerte de Jesús
28 Jesús sabía que ya había hecho todo lo que Dios le había ordenado. Por eso, y para que se cumpliera lo que dice la Biblia, dijo: "Tengo sed".

29 Había allí un jarro lleno de vinagre. Entonces empaparon una esponja en el vinagre, la ataron a una rama, y la acercaron a la boca de Jesús.30 Él probó el vinagre y dijo: "Todo está cumplido". Luego inclinó su cabeza y murió.

La lanza en el costado de Jesús
31 Era viernes, y al día siguiente sería la fiesta de la Pascua. Los jefes judíos no querían que en el día sábado siguieran los tres hombres colgados en las cruces, porque ese sería un sábado muy especial. Por eso le pidieron a Pilato ordenar que se les quebraran las piernas a los tres hombres. Así los harían morir más rápido y podrían quitar los cuerpos.

32 Los soldados fueron y les quebraron las piernas a los dos que habían sido clavados junto a Jesús.33 Cuando llegaron a Jesús, se dieron cuenta de que ya había muerto. Por eso no le quebraron las piernas.

34 Sin embargo, uno de los soldados atravesó con una lanza el costado de Jesús, y en seguida salió sangre y agua.

35-37 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que dice la Biblia: "No le quebrarán ningún hueso". En otra parte la Biblia también dice: "Mirarán al que atravesaron con una lanza".

El que dice esto, también vio lo que pasó, y sabe que todo esto es cierto. Él cuenta la verdad para que ustedes crean.

Jesús es sepultado
38 Después de esto, José, de la ciudad de Arimatea, le pidió permiso a Pilato para llevarse el cuerpo de Jesús. José era seguidor de Jesús, pero no se lo había dicho a nadie porque tenía miedo de los líderes judíos. Pilato le dio permiso, y José se llevó el cuerpo.

39 También Nicodemo, el que una noche había ido a hablar con Jesús, llegó con unos treinta kilos de perfume a donde estaba José.40 Los dos tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en vendas de una tela muy cara. Luego empaparon las vendas con el perfume que había llevado Nicodemo. Los judíos acostumbraban sepultar así a los muertos.

41 En el lugar donde Jesús murió había un jardín con una tumba nueva. Allí no habían puesto a nadie todavía.42 Como ya iba a empezar el sábado, que era el día de descanso obligatorio para los judíos, y esa era la tumba más cercana, pusieron el cuerpo de Jesús allí.