Mostrando entradas con la etiqueta Misiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Misiones. Mostrar todas las entradas

lunes, junio 14, 2010

62- ¿PREDICAR A LOS NO CREYENTES? ¡ESTAS LOCO!

En los siglos XVII y XVIII, la idea de "evangelismo y misiones" no pasaba ni por la mente de los creyentes. La evangelización era la espada y "cuius regio, eius religio" (quién controla la región, decide la religión) era la norma. Aquí en República Dominicana se les daba un nombre "cristiano" (que quiere decir "un nombre en español" como Miguel en vez de Guacanagarix o Pablo en vez de Caonabo) a los pobres Taínos o se les mataba (¿por qué nunca le dieron un nombre cristiano a un alemán como Steichmenterbench?). Terminaron acabando con todos.

Es tal la situación que cuando William Carey (uno de los primeros misioneros a India), propuso a un grupo de ministros Bautistas, que debía discutirse la responsabilidad de los cristianos de llevar e evangelio a las naciones donde no había creyentes, uno de los pastores más viejos lo reprendió y le dijo: "Jovencito, siéntese. Cuando a Dios le de la gana de convertir a los impíos, El lo hará sin su ayuda o la mía."

Buah buah buah buaaaaaaaaah.

lunes, mayo 18, 2009

90- "CON 10 DOLARES SE SALVAN MUCHOS ARABES"

Haciendo zapping (sí... soné raro, pero ¿no es así que se dice cuando uno está aburrido y está cambiando canales?) vi este anuncio en un canal de televisión por cable donde alguien, aparentemente un famoso predicador o cantante cristiano, motivaba a la gente a que enviara sus ofrendas a este ministerio que se dedica a predicar y plantar iglesias en las naciones árabes.

Creo que sus motivaciones aparentan ser buenas, y en cierto sentido es sumamente valioso que gente de coraje (algunas de las cuales conozco) dedique su vida a predicar el evangelio en países donde el asunto de Jesucristo es un tema más difícil que la reelección en República Dominicana (¡ese es un tema difícil!). Y, debo agregar, he escuchado esta clase de propaganda otras veces y las he justificado. Pero no se por qué esta vez me pareció tan extraño escucharlo. Quizás tengo mucho tiempo involucrado en esfuerzos misioneros y se que éste tipo de cosas no siempre son ciertas, que los números son alterados y que las agencias de misiones (no todas pero muchas) son un negocio lucrativo para algunas de las personas que están a la cabeza mientras que quienes están en el campo de batalla sufren de necesidad, falta de acompañamiento y esto los lleva a crisis emocional. Pero por otro lado se, que si muchos de nosotros aportara más a la obra misionera, fuera diferente. Por otro lado creo que sin intermediarios confiables pocas cosas pueden cambiar. Pero por un lado creo, que estamos un poco decepcionados con los números que antes se proyectaban y que ahora se sabe que no son reales, pero por otro lado creo en las metas... ¡uff!

¿Qué hacemos entonces? Ese no es el punto de mi post ahora mismo, aunque quizás alguno de ustedes tenga experiencias y cosas que quiera compartir. Pero afirmar que con 10 dólares salvamos muchos árabes (lo cuál puede ser cierto pero quizás no) es como sacar un poquito las cosas de su realidad qué tal:
- CON 10 DOLARES PONEMOS A MUCHOS MISIONEROS A TRABAJAR EN MEJORES CONDICIONES... ¿?
Eso me suena mucho mejor... ¡E má! (que traducido es: "es más") Yo doy mi cuarto (que traducido es "mi dinero") pa' eso.

martes, abril 28, 2009

64- Brian McLaren en Santo Domingo


En el marco de la XI Congreso de Mision Integral 2009 de la Red del Camino, estará visitándo el país el autor Brian McLaren. Será del 6 al 8 de mayo. Tendré la oportunidad de hablar junto a McLaren y mi amigo Alberty (de ICC) en un forum sobre jóvenes y misión integral donde estaremos motivando la conversación y respondiendo algunas preguntas... ¡Imperdible!

miércoles, julio 30, 2008

DESCONECTEISHON


El vaso de helado, a base de yogurt, cherrie y mango, me sonríe (es que tiene una sonrisa pintada jejejejeje! ¡Pero mi mira a mi! ¡A mi!), ha sido una noche larga, me he quedado pensativo, muy pensativo. Es la 1:30 a.m. y acabo de llegar a casa de algo que estamos haciendo llamado El Círculo Tour, una gira por diferentes parques de la ciudad, con un pequeño concierto que tiene el único fin de atraer gente y luego que están ahí dedicarnos a conversar personalmente con ellos. Se ha estado haciendo por varias semanas y ha sido todo un éxito. Principalmente porque la actividad (concierto) solo dura una hora pero las conversaciones duran hasta las 12 o 2 de la mañana.

En lo que hemos hecho esto he conversado con homosexuales, adictos al alcohol o drogas, skaters, ex-pastores de jóvenes que ahora están en el aire, lesbianas, hippies, mochileros, el ex jefe de mi padre, un periodista padre de una amiga... eh... etc. Algunos de ellos tienen el NUNCA IRE A UNA IGLESIA A QUE TU ME PREDIQUES tatuado en la frente, y no precisamente con hena, estos parecen permanentes. Y, aunque siempre he tratado de conocer la realidad de la gente fuera de la iglesia, con esto he tenido que reconocer que estoy años luz desconectado de la realidad que ellos viven.

Siempre he sido partidario de que la iglesia (es decir: nosotros) estemos de punteros en el avance cultural. Durante siglos lo fuimos pero los últimos cientos de años hemos estado detrás, nos hemos caracterizado por esconder nuestro rostro a la cultura y hemos dejado eso en manos de gente que está destruyendo nuestra sociedad con sus ideas (y si que las ideas tienen poder). Pero siendo un seguidor de esa clase de pensamiento estoy sorprendido de que aún con la cantidad de información que tengo, del contacto con gente no cristiana (que debo aclarar: no son mis conejillos de india, son mis amigos), con todo y lo conectado que quiero mantenerme, me he dado cuenta que hay una gran brecha entre esos con los que he compartido y yo. No en el mal sentido de la palabra, sino en el sentido de que desconozco la mayor parte de lo que debería conocer en orden de poder comunicarme con ellos mejor. Sin ánimos a ser malinterpretado: estoy más animado a conversar, me alegra que el dominicano sea alguien con quien puedes hacer una conversación sin ni siquiera conocerlo, y estoy cada día más dispuesto a presentarle a otros a Cristo de manera personal, pero: tengo que ponerme al día en orden de que mi habilidad de comunicarle la Palabra crezca.

Estoy mas convencido de que debo salir de las cuatro paredes, escuchar, alimentar, comunicar. Que las conversaciones traen buenos resultados y que no soy respetuoso a quien hablo sino tengo interes o la menor idea de quien es.

Dispuesto a aprender.

Att. Un Desconectado...

lunes, junio 16, 2008

HAITI

Cuando uno se pone viejo pasan tres cosas:
1- Te empiezan a gustar los 80s (cosa que no me va a pasar aunque a veces, sin darme cuenta, me pongo a silbar canciones de Billy Joel).
2- Te empieza a doler la espalda (cosa que me pasa desde el jueves a causa de un pequeño accidente que tuve).
3- Ves documentales históricos.

Es increíble cuan cercanos están República Dominicana y Haití, y qué poco sabemos los dominicanos de nuestro país vecino. Esta mañana mientras descansaba en mi casa (recuerden, estoy viejo: veo documentales, y me duele la espalda), estuve mirando un documental sobre Jean Léopold Dominique, un reportero haitiano, y el primero en hacer radio en créole en ese país. El creole es hablado por la mayoría de los haitianos pero antes de él las emisiones eran en francés. El documental se llama “The Agronomist” (“El Agrónomo) del director Jonathan Demme (también director de The Manchurian Candidate).

Dominique, un hombre de apariencia tosca, pero no por eso deja de ser interesante, sumamente expresivo, inteligente, su sonrisa irrumpía opacando sus tan marcadas expresiones, me dio la impresión de ser una persona alegre. Se destacó en el cine, pero también en el periodismo (nada que ver con ser agrónomo), y de la agronomía y el trabajo con los campesinos se robó la tristeza y la realidad, la necesidad de la libertad. Un hombre de valor, se exilió varias veces por no querer callar las desgracias del pueblo haitiano. En la última ocasión que se exilió, al regresar a Haití fue recibido en el mismo aeropuerto por cientos de personas que esperaban conocer al hombre que voz en radio le había dado a la gente, al campesino haitiano la voluntad de pelear por sus derechos. Cientos de campesinos caminaron y recorrieron muchísimos kilómetros solo para verlo.

¿Pero que pasa con los hombres de valores? ¿Qué pasa con los hombres que luchan porque tienen principios que traspasan el dinero, la fama o la popularidad? Tras amenazas de muerte, estas fueron de sus últimas palabras en la radio: “Yo se que él tiene armas. Yo se que tiene dinero para pagar y armar a sus seguidores. Aquí, No tengo otra arma que mi lápiz de reportero. Y (con él) mi micrófono y una fe inmovible de un militante del verdadero cambio”. Un mes después muere acribillado en frente de su propia emisora. Curiosamente, me tocó recoger en Haití a un grupo de misioneros que estaban volando a trabajar en ese país mientras este hecho sucedía, y que por su seguridad (si, el ministerio debe ser seguro… hmm), debían ser trasladados desde el aeropuerto hasta República Dominicana sin pararse ni un minuto en Haití. Pero como buen dominicano, no tenía la menor idea de lo que estaba pasando, con mis vecinos… de al lado. Hasta hoy.

Tengo que aclarar que no estoy de acuerdo con todas las barbaridades que se dicen de los dominicanos y su trato a los haitianos, y que son tan populares en las comunidades internacionales. Si somos culpables de eso, también lo es Estados Unidos (con los mexicanos, los dominicanos, los hondureños, los africanos, los nativos americanos, etc. etc. etc. etc.), Puerto Rico (con los dominicanos), Argentina (con los bolivianos), España (con los Marroquíes), y no sigo porque no acabo. Entonces aclaremos las vainas para que todo esté bien. Desde hace años he tenido buena relación con amigos haitianos. En la iglesia donde conocí al Señor (Iglesia Evangélica en Marcha), recibimos a un grupo de músicos haitianos (serían unos 12) de excelente calidad, y hasta le construyeron una casa en el segundo piso de la Iglesia, donde vivieron por años. En El Círculo (la iglesia donde sirvo como pastor) trabajamos por años en un Batey en un barrio popular llamado Los Alcarrizos. Un Batey es el lugar donde viven la gente que trabajaban en los Ingenios de caña de azúcar, en condiciones de extrema pobreza y la mayoría de ascendencia haitiana. Cuando era pequeño, el dueño de un taller de ebanistería que estaba en el primer piso del edificio donde vivía, era haitiano. He estado en Haití, creo que en dos ocasiones. ¡Ah! También los veo por donde sea: vendiendo jugo en las calles, trabajando en alguna construcción, etc.

Ninguna de esas cosas las digo para enorgullecerme, al contrario, las pongo aquí para avergonzarme. Tanto sufrimiento del otro lado de la isla, tanta inestabilidad, pobreza, confusión, y soy un vecino muy poco interesado en lo que pasa del otro lado de la isla. Mucho “conocimiento” poco interés o amor. Si es de eso, los dominicanos somos culpables.

viernes, noviembre 09, 2007

"EL AÑO AGRADABLE DEL SEÑOR" 02

Hace unas semanas llegó a mi puerta un DVD, con una entrevista que se le realizó al Bono, cantante de U2, en la conferencia de liderazgo de Willow Creek Community Church en Chicago. Bono podría ser pastor aunque prefiere ser un rock star, este es un fragmento de su mensaje en el National Prayer Breakfast (Desayuno Nacional de Oración) el año pasado, también parte del DVD, y que, si bien es un mensaje sencillo, me dejó reflexionando:

...Look, whatever thoughts you have about God, who He is or if He exists, most will agree that if there is a God, He has a special place for the poor. In fact, the poor are where God lives...I mean, God may well be with us in our mansions on the hill… I hope so. He may well be with us as in all manner of controversial stuff… maybe, maybe not… But the one thing we can all agree, all faiths and ideologies, is that God is with the vulnerable and poor. God is in the slums, in the cardboard boxes where the poor play house… God is in the silence of a mother who has infected her child with a virus that will end both their lives… God is in the cries heard under the rubble of war… God is in the debris of wasted opportunity and lives, and God is with us if we are with them... Stop asking God to bless what you are doing, get involved in what God is doing - because is already blessed

...Cualquier idea que uds. tengan acerca de Dios, quién es o si existe, la mayoría estarán de acuerdo que si hay un Dios, tiene un lugar especial para los pobres. De hecho, los pobres están donde Dios vive... Dios puede bien estar con nosotros, en nuestras mansiones de las colinas. Eso espero. El puede estar con nosotros en todas los aspectos controversiales, quizás sí, quizás no. Pero en lo que podemos estar todos de acuerdo, toda fé, toda ideología, es que Dios está con el vulnerable y el pobre. Dios está en los cerros y en los ranchos de cartón. Dios está en el silencio de una madre que infectó a su hijo con un virus que los matará a ambos. Dios está en los gritos que se escuchan debajo de los escombros de la guerra. Dios está en las ruinas de las oportunidades y vidas malgastadas. Dios está con nosotros, si nosotros estamos con ellos... No sigas pidiéndole a Dios que bendiga lo que tu haces, involúcrate en lo que El está haciendo - porque El ya lo ha bendecido.

Muy buena reflexión.... oremos por Bono: el predicador.

martes, julio 17, 2007

POBRES POBRES


Ayudar… perdón… decir que ayudas a los pobres y que te unes a “la causa” está de moda. Durante los últimos años cientos de artistas, políticos, religiosos y gente de influencia (Bono a la cabeza) han estado promocionándose como benefactores de la causa de los pobres y de los miles que sufren en Africa por el hambre y las enfermedades (VIH a la cabeza).

Conciertos, conversatorios, libros y artículos, videos, fotos con unos niños negritos y semidesnudos, son muy comunes hoy en día. La última fue la revista “Vanity Fair” con un conjunto de portadas históricas: diferentes personalidades (y Bono) hablando de la cuestión en Africa. La misma edición, diferentes portadas. Parece irónico pero ahora mismo eso es lo que es: un asunto de vanidad. Como decir que crees en algún dios o en la Kábalah, o que haces yoga, en esa misma categoría está patrocinar un niño o adoptarlo, o dar una caminata asistida por paparazzis y camarógrafos por una pequeña villa en Nigeria u otro país africano.

Es triste ver como estos esfuerzos (muchos son sinceros) no han llegado a nada. Oremos por los pobres del mundo. Pero no esa clase de oración que se queda en tu casa cuando sales a trabajar, o que se queda en el templo después del culto mientras sales a comer con tu familia u otros hermanos de la Iglesia. ¡Qué salgas como la oración! ¿Señor, cómo puedo ser la respuesta a la oración de alguien? Y que sepas que mientras oras por ellos, ellos oran para que alguien sea el emisario de Dios para la solución de hoy. Que seas la oración.

Pobres, pobres… por unos cuantos meses sólo han sido “vanity fair”.

Nota: si quieres ver parte del reportaje, así como las portadas haz click aquí...

jueves, marzo 01, 2007

THE END OF THE SPEAR


Hace par de semanas vi con mi esposa una película que tenía en mi listado de las que debía ver: “THE END OF THE SPEAR”. Basada en una historia real, narra la historia de unos misioneros que trataban de alcanzar a una de las tribus más violentas de la cuenca del Amazonas en Ecuador en la década de los 50s. Muriendo los hombres de estas familias misioneras en este intento, las esposas y familiares cercanos que participaban de este esfuerzo misionero tomaron el riesgo y alcanzaron esta tribu. El hijo de uno de los misioneros fue parte del equipo de producción de esta película.

Esta película me confirma dos cosas:
1- Es bueno poder hacer un acercamiento al conocimiento cultural de cada grupo étnico al que se pretende alcanzar, antes de llevarle la Palabra. El hacer pocos planes ha sido uno de los errores de los esfuerzos misioneros, muchos frustrados otros con cierto éxito.
2- Dios usa esos errores para glorificarse aún más cuando el alcance que se intenta hacer es sincero y con el corazón en un buen lugar.

Se la recomiendo: THE END OF THE SPEAR.

martes, julio 11, 2006

EL MESIAS.... HOY

Al fondo un templo bien grande, al frente: un parque casi olvidado, descuidado, con gente sentada en medio de la "glorieta", como le solía llamar mi abuela. Le preguntamos a Miosotis "¿quién es tu pastor?", a lo que ella responde sin titubear: "Jehová". Horas antes estábamos en otro parque, el "Parque Enriquillo", lleno de glorias de tiempos diferentes de nuestro país, centro de reunión de jóvenes de épocas de tiranía, pero con sabor diferente de nuestra nación. Está ahora destruido bajo la excusa de "RECONSTRUCCION PARQUE ENRIQUILLO-GOBIERNO DE LEONEL FERNANDEZ: TRABAJANDO". 


Después de 15 minutos la lluvia empezó, tres minutos después nos movimos al centro, tras conversar un largo rato con "El Chino" un jovencito de 19 años que hace "encargos especiales" a turistas europeos y gringos, empezamos a hablar con Johnie, él no vive en la calle sino que trabaja a dos esquinas del parque en una tienda de celulares de la cual es co-propietario. Tras hablar un poco con él empieza a reírse y nos dice: "Esta gente (se refiere a los que viven en la calle) no tienen solución. se los llevan a tratamiento contra la adicción y se escapan y vuelven; le dan comida y ropa y la venden. Pero Dios si cree en ellos- le dije- y puede hacer posible que cambien. ¡Jajajajaja!- se ríe otra vez y dice: De la única forma que se pueden salvar es si Cristo mismo viene..." 

La conversación siguió un poco más durante 20 minutos, pero me dejó pensando. ¿Dónde está Cristo? 
Me acordé de un pasaje en los escritos judíos del tratado Sanedrín en el Talmud, donde el Rabí Joshua ben Levi va donde Elías el profeta, mientras este estaba en la puerta de la cueva del Rabí Rimeron ben Yohai... El le preguntó a Elías: "¿Cuándo viene el Mesías?", a lo que Elías respondió: "Ve, pregúntale tú mismo." "¿Y dónde está?"- respondió el Rabí. "Sentado en la puerta de la ciudad- dijo Elías." "¿Cómo lo reconoceré?" "Está sentado con los pobres, cubierto de heridas." 

Pensé en que nosotros somos las manos y los pies del Señor, en que nosotros somos su voz. Y sí, Johnie tiene razón: la única cosa que puede cambiarlos es si Cristo viene en persona, y la persona de Cristo en la tierra somos nosotros, porque nosotros somos su Iglesia, y su Iglesia es su cuerpo y El, como dice en la Palabra, viene a ser la "cabeza." Nosotros podemos hacer posible eso: Cristo real en la vida de muchísimas personas. Fue exactamente lo que pensé al ver la gigante iglesia en frente de aquel parquecito de la Calle Tunti Cáceres a dos esquinas de la Avenida 27 de Febrero. ¿Ustedes saben por qué? (después de revisar lo que escribí para publicarlo tengo que decirlo): 
Nos concentramos en lo físico porque apreciamos la hermosura de un lugar hermoso donde reunirnos, lo cual no tiene nada de malo, pero si es malo cuando es una pared entre nosotros y aquellos que necesitan a Dios. Me recuerda los discípulos asombrados por el despampanante templo judío y Cristo diciéndole: “Puede ser destruido en solo unos cuantos días.” Nosotros nos sentiríamos como los maestros de la Ley que lo escucharon, muy mal, porque a veces amamos más los edificios y lo físico de nuestras organizaciones que la obra de Dios que clama por obreros. 

 Terminando con la historia del Rabí y Elías, el Rabí volvió a él, y el profeta le preguntó: "¿Qué te dijo?" "Me ha engañado, me dijo 'Hoy vendré' y no ha venido." Elías entonces le dijo: "Esto es lo que te ha dicho: "Hoy si escuchas su voz.” (Salmo 95:7) No estoy hablando de escatología, ni de profecías bíblicas, estoy hablando de encarnar a Cristo en nuestras acciones. Porque por nosotros la gente puede ver y escuchar la voz del Maestro, pero para eso necesitamos escuchar su voz. Y si escuchamos su voz hay una cosa que se hace realidad: "El Maestro viene- no mañana, sino hoy, no el año que viene, sino este año, no después que toda esta miseria pase, sino en el medio de ella, no en otro lugar pero aquí mismo donde estás parado." Y la confrontación es: "Si ustedes oyen su voz, no endurezcan su corazón..." (Salmo 95:7,8)

viernes, julio 07, 2006

SIN ESPERANZA (EN MISION)


Frente a mi está Josías (su verdadero nombre ha sido cambiado para no hacerle daño a su persona... hehehehe!! realmente no me acuerdo), lo conocí en el campamento donde nos estamos quedando. Es de un campo de Azua, una provincia al suroeste del país, y está en el campamento junto con otras personas de su denominación en una especie de entrenamiento teológico que hacen cada año.
Ok... quiero que se imaginen algo: estamos en un tiempo donde El Círculo Juvenil (la iglesia donde sirvo) dedica más tiempo a lo que son las misiones, algo en lo que estamos todo el tiempo pero que usamos el verano para, junto con otras congregaciones, hacer un trabajo intensivo en algunas comunidades marginadas de nuestra ciudad. Generalmente yo estoy "backstage", con todo lo que es logística, así que parezco más un fantasma entre toda la gente que alguien que está haciendo misiones: paso entre grupo y grupo a ver como anda todo, si todo está bien, si alguien necesita algo. Así que nunca tengo la oportunidad de realmente hablar con nadie y a veces pienso que ni siquiera estoy en esto de las misiones... eso lo discutiremos luego... la cuestión es que decidí por lo menos que en medio de todo mi trabajo logístico poder conversar con alguien y poder compartir algo con alguien, por lo menos una persona, cada día.
Y volvemos a Josías. Para el esto de pastores de jóvenes, mujeres en pantalones y usando prendas en la iglesia, y tipos locos como yo (me preguntó si era cristiano por todas mis pulseritas y el "satan sucks Jesus Rocks" que tengo pintado en mi brazo), son conceptos de un mundo inexistente. Aunque conoce al Señor sus niveles de esperanza son muy bajos. Está en un politécnico y cuando salga del bachillerato dice que no le espera mucho, que a alguien de un campo no le pega estudiar medicina. Eso me chocó, así que me pasé la próxima media hora tratando de convencerlo de que la cosa no era así y de como podía.
No sé si lo convencí o que, creo que terminó la conversación porque sabía que no llegaríamos a ningún lado, aunque me gusta pensar en la idea de que algún día será un buen médico.
Para nosotros, los que vivimos otra realidad, no sólo la pobreza extrema nos es oculta en el patio de nuestros países sino también la mirada de muchos jóvenes que no tienen ninguna esperanza, que su última salida es un viaje en bote a Puerto Rico, una visa a Estados Unidos, ser pelotero o ganar un concurso de reguetón en un popular canal de televisión. Para nosotros que tenemos nuestra vida realizada y que lo común es que todos vayamos a la universidad, es tan difícil aceptar la realidad que otros viven. Es como si quisieramos engañarnos y hacernos creer que ellos no existen, creo que tampoco ellos saben si existimos.
Lo pondríá así: cada lado no sabe como realmente es el otro o si realmente existe.
Se parece a algo que leí en MIRACLES un libro de C.S. Lewis:
"¡Qué bien!- exclamó el Sr. Snip- y, ¿hay un lugar donde la gente se atreve a vivir sobre la tierra?
Yo nunca escuché de nadie que viviera debajo de la tierra hasta que vine a Giant-Land- dijo Tim.
¿Hasta que viniste a Giant-Land?- gritó el Sr. Snip- ¿por qué dices eso? ¿no es Giant-Land la única tierra existente?"
Man! quiero decir tantas cosas que no sé ni como seguir...
Solo quiero dejarlos con la reflexión de que cerca de nosotros hay necesidades materiales, pero también espirituales; económicas, pero también sociales.
"Pero aquí surge una serie de preguntas: ¿Cómo van a invocar el nombre de alguien en quien no creen? ¿Y cómo van a creer en aquel de quien nunca oyeron hablar? ¿Y cómo van a oir, si nadie les predica? ¿Y cómo irán a predicarles, si nadie los envía? A eso se refieren las Escrituras cuando dicen: ¡Qué hermosos son los pies de los que proclaman el evangelio, de los que pregonan la buena noticia de la salvación!"
Romanos 10:14, 15

sábado, mayo 27, 2006

¡ESTO ES HACER MISIONES!

Son las 10:30 a.m., y, aunque esto es un poco inusual para la temporada, en el Sur de California esta nublado, realmente no es nublado sino es la neblina que viene desde el mar. Mi amiga Jaime, después de comprar una buena cantidad de bagels de diferentes tipos y queso crema para el desayuno, nos dirigimos a un bar llamado DiPiazza´s en el centro de la ciudad de Long Beach, California. ¿¡El qué!? ¿Qué vas a hacer en un bar a las 10:30 de la mañana? Bueno, vamos al culto (servicio, reunión o como le llames). ¡Sí! Al culto.
Llegamos alrededor de las 10:40 a.m. y los muchachos están ensayando la adoración para el día de hoy, en la entrada algunos 4 o 5 muchachos y muchachas, con edades entre los 15 y 32 años, con un aspecto un poco inusual para alguien como yo que viene del Caribe, por lo menos aquí no se va a la iglesia así. Punks, góticos (o darkos como le dicen en Argentina), metals, skaters, disfrutan a la entrada esperando que inicie el culto en su iglesia.
Adentro los muchachos siguen ensayando, Jaime, Mike y los otros que en su mayoría crecieron en el evangelio y quienes iniciaron esta iglesia como parte de 5950-NotYourMammasChurch, no pretenden ser como ninguno de los muchachos sentados allá afuera, ellos lucen más como lo que nosotros los dominicanos llamamos “jevitos”, buena ropa y vestidos bien casual.
Ahora, quiero que sepan algo: esto no es que una iglesia hizo un templo que parece un bar, ¡no! Es simplemente una iglesia que se reúne en un bar, no ocultan las botellas, ni los afiches de bandas como Pearl Jam o Red Hot Chilli Peppers (cuyo bajista, Flee, es un asiduo visitante del bar) o Rob Zombie.
Para mi, al principio la experiencia es un poco chocante. Ya había escrito de esto hace algunos meses, pero no es lo mismo estar ahí. Muchos de nosotros no podemos entender esto, la idea puede sonar muy apera desde fuera, pero muy pocos estamos dispuestos a hacer algo así por temor a no contaminarnos.
Viendo las historias de la vida de Jesús, encontramos personas en la comunidad religiosa que estaban molestos por las cosas que él estaba haciendo. Una de las cosas con las que ellos tenían problemas era que el comía en las casas de los "recaudadores de impuestos y los pecadores". Muchas de estos religiosos no lo encontraríamos ni muertos en esos lugares "contaminados". Mark Buchanan en su libro "Your God is Too Safe" dice:
"La diferencia más profunda entre la ética de Jesús y la de los Fariseos era esto: Los Fariseos tenían una ética de evitar, y Jesús una ética de envolver. La pregunta de los Fariseos no era '¿Cómo puedo glorificar a Dios?' sino '¿Cómo puedo evitar traer desgracia a Dios?' Esto generó una preocupación no con Dios, sino con el yo- su imagen, reputación. Ellos no preguntaban '¿Cómo puedo hacer que otros sean limpiados?' Sino '¿Cómo yo puedo mantenerme puro?' Ellos no buscaban rescatar a los pecadores, solo evitarlos."

Mike (mi amigo pastor de esta iglesia) dice: "¿Por qué hacemos iglesia en un bar?... porque seguir a Jesús no es una vida de evitar al pecador, sino envolvernos en el sucio para ayudar a otros a ser limpios."

Estando allí me sentí tan bien, entre las alabanzas oraba para que Dios los bendiga, y mi corazón saltaba mientras bebía café con los muchachos de la iglesia antes del culto. Al final le decía a Mike: “Man… esto es hacer misiones.”