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viernes, febrero 16, 2007

Entonces, ¿abajo la Iglesia? (FINAL!)


El repartidor de periódicos que distribuye en el área donde vivo, me despierta todas las noches a eso de las 3 a.m. cuando tira todos los ejemplares en la entrada del estacionamiento del complejo apartamental donde vivo. Antes se tomaba la molestia de llegar a la puerta de cada edificio y dejar la cantidad exacta (a veces un poquito más) justo en la entrada; pero aparentemente no le dieron su regalía en navidad y ahora sufrimos todos, porque cuando nos levantamos ya no hay periódicos, se lo lleva la gente que se levanta temprano a caminar, y sufro yo, porque todas las noches, sin falta, me despierta.

Hoy, un milagro, cuando bajaba las escaleras para ir a llevar a mi esposa a su trabajo, encuentro que están todos los ejemplares en la puerta del apartamento (no era de extrañarse porque anoche no me despertó), así que tomo mi periódico para leerlo cuando vuelva a casa.

La situación del país está mal. Creo que todos los que vivimos en un país latinoamericano (si esa es tu realidad y vives en otro país del mundo pues perdón pero solo puedo hablar de lo que conozco) tenemos la impotencia de sentirnos usados, violados (y de muy mala manera) y engañados por funcionarios de gobierno que en vez de tener discusiones que traigan soluciones para que el país mejore, se disputan como aves de rapiña el cuerpo nuevo encontrado. Cada vez que veo en el Discovery Channel (si esta publicidad les sirve por favor contáctenme a través del e-mail que hay en este blog, y manden el cheque a la dirección adjunta… :-P) o en Animal Planet, a un grupo de aves de rapiña pelear por un cuerpo muerto y llevarse la mejor parte o un grupo de hienas disputarse el cuerpo de una zebra, me imagino a los políticos comiéndose el país y las oficinas del estado unos con otros, es una de mis peores pesadillas, siempre despierto sudado de ese sueño, y también algunos de ustedes, que junto conmigo Dios nos ha puesto en esta parte del continente donde la corrupción es tan evidente.

¿Cómo debo reaccionar ante eso? Les confieso que la impotencia es tal que me paraliza, y no me deja hacer nada. Particularmente aquí en República Dominicana, la gente ni siquiera asiste a las protestas que legalmente se convocan porque cree que no hay remedio, y que lo único que tienes que hacer es trabajar para superarte o subirte en una frágil embarcación y buscar una mejor vida en otro país.

Muchos nos sentimos así con la iglesia, y cada vez que oímos “Cristianos” de Marcos Vidal, nos sentimos como velando el cuerpo, y como que ya no hay más nada que hacer. Estamos paralizados ante el robo y el engaño de los televangelistas, los abusos pastorales, y hasta de los abusos de los líderes abominacionales (¡perdón! “denominacionales) y de concilios, a muchos pastores y sus familias. Pero, ¿qué se puede hacer?

Mucho. La iglesia durante muchos años se fue construyendo por hombres que en el anonimato se dedicaron con urgencia a la tarea de “hacer discípulos de todas las naciones.” Una de las razones por las que estamos aquí, aparte de la confirmación de las palabras de Cristo de que las puertas del infierno no prevalecerán contra la iglesia, es porque muchos cristianos esparcieron el evangelio en el mundo:
- Con sus palabras
- Con sus hechos
Creo que una minoría de personas, algunos que se decidan a vivir de esa manera, harán la gran diferencia.

¿Quiénes eran esos (¡y quiénes son!)?
Me tomaría la libertad de decir que son aquellos de los cuales en el libro de hechos se dice que: “Fueron apedreados, aserrados por la mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para allá… pasando necesidades, afligidos, maltratados. ¡El mundo no merecía gente así!” (Hebreos 11:37,38)
En pocas palabras: aquellos que entregaron su vida a Dios, negándose a si mismos y no encontrando ninguna otra satisfacción que en agradar a Dios.

Yo espero que abandonemos los delirios de grandeza, la satisfacción personal al acumular fama por la “causa de Cristo”, el deseo a ser reconocidos por otros, la practica de la tiranía en la que maltratamos mucha gente, el creerse “santos” y con el derecho de rechazar a otros, y nos dediquemos a construir la Iglesia en Palabra y en hecho.

Abajo esas vainas (cosas) y ¡ARRIBA LA IGLESIA!

miércoles, febrero 14, 2007

DE MANIPULACION MENTAL Y LO QUE NO NOS TOCA HACER...

ESTO ES PARTE DE:
¿ABAJO LA IGLESIA?
Sección 9 - Parte 2


¿Qué más les puedo decir? Por el nombre de la reputación, ¿estará abajo la iglesia?

Si Dios tuvo paciencia conmigo, ¿por qué caray no me tomo la paciencia con otros? ¿seré acaso yo más que Dios? ¿tendré yo todas las respuestas? ¿o acaso me enoja que a otros se les permita hacer lo que a mi no se me permitía y que de todos modos hice o hago? Esa respuesta que dije que no tengo, se que está en hacer discípulos. Es que primero nosotros tengamos un corazón de discípulos, y que enseñemos a otros a serlo. Es que dejemos que la gente cometa errores y que en vez de hacernos la vida fácil diciéndole lo que tienen o no tienen que hacer, los asistamos en sus luchas y les animemos a pararse, eso es discipulado.

El problema con esto es que los frutos instantáneos que tanto anhelamos no serán tan instantáneos, y que aparte de eso durante un tiempo no veremos no sólo el fruto, pero ni siquiera el árbol, sólo un terreno baldío. Lo cual no conviene, y no necesariamente al Reino sino a mi reputación. Pero el que siembra frutos de verdad, sabe que primero siembra la semilla luego espera mientras trabaja la tierra, luego sale una ramita, luego una planta pequeña, luego el árbol, y en algunos casos algunos años para ver los frutos. Me dirás: “pero es que el tiempo está cerca y hay que darse rápido.” Y yo te digo: “¿Qué puedes hacer luego de abrir tu boca con sinceridad, predicar la Palabra? ¿Meter tu mano supermagnetrofóbica dentro de las personas y cambiar su espíritu?” Lo siento hermano, pero eso es trabajo de Dios, a nosotros nos toca el trabajo de la paciencia. Paciencia que también debemos aplicarla a nosotros mismos, porque como dijo Cristo, al menos que la semilla no sea enterrada y muera, no llevará ningún fruto.

Se que muchos no estarán de acuerdo conmigo, pero ya les dije que no tengo nada que perder, mi reputación la dejé cuando me negué (o cuando empecé a negarme, porque ¡Dios mío, cuántas cosas me quedan por negar!). Lo que estoy proponiendo es que, en el proceso que muchos de nosotros estamos, o pasamos, por obra y gracia del Espíritu y no porque nadie nos ayudó (yo se que a muchos de ustedes les ha pasado exactamente lo que a mi), asistamos a otros en su proceso personal, no nos enfermemos por sus fallas, tampoco se las celebremos, sino que oremos, les enseñemos y los animemos. Después de todo: “yo regué, Apolos sembró, pero Dios es el que da el crecimiento.” Y si no puedes hacer crecer a nadie, cosa que lamentablemente algunos se la atribuyen, ¿cuál es el afán y la tensión? Sinceramente hermano, tu tensión me estresa.

Aunque también muchos de ustedes no estén de acuerdo conmigo, el Cuerpo, la Ekklesia de Cristo, estará en mejores condiciones cuando sacrifiquemos nuestra reputación, entreguemos nuestro corazón a Dios, dejemos de llenar nuestro ego con números o con resultados ficticios que sólo existen en nuestra mente o con falsas expectativas, y abandonemos la manipulación. Esas cosas son como estar cimentados sobre la arena y en algún momento se derrumban.

(continuará...)

martes, febrero 13, 2007

EL CORAZON DE UN DISCIPULO… Y ALGUNAS CONFESIONES

ESTO ES PARTE DE:
¿ABAJO LA IGLESIA?
Sección 9 - Parte 1


Si hacemos una lista de cómo vivimos, nos daremos cuenta que muchas de nuestras acciones no pertenecen a las acciones de un discípulo, es más no tenemos el mínimo interés en prestarle atención a estas cosas. ¿Y para qué? Si estamos cómodos, y si parece que a Dios no le molesta mucho… ni habla, ¿viste? Así que, tiene que ser que todo está bien con nosotros.

Como algunos de ustedes saben, con los que ya he conversado personalmente y con otros que han leído un poco aquí en el blog, hace dos años tuve una crisis profunda, y la crisis vino después de leer el Sermón del Monte. En el momento en que leí esas palabras de Jesús, simplemente supe que las cosas no estaban bien en mi vida, y que de alguna forma tendría que empezar a repararlas. Me di cuenta que estaba fluctuando entre lo que estaba “de moda” en el mundo “cristianoide”, como oigo decir mucho por aquí, y que realmente me había perdido de mucho al no prestarle atención a estas cosas.

¿Qué si me sentía cristiano antes de eso? Uff!! ¡Claro! Y más cristiano que todo el mundo, me sentía superior, que merecía mucho, y que Dios me tenía un premio por ahí, por todo lo que había hecho. Pero faltaba algo más, mi versión de cristiano no encajaba en la versión de Dios, aunque El en su misericordia y su gracia pues dejaba que mi ignorancia no me matara de culpa. Fue un momento bien oscuro porque necesitaba luz, pero por años había estado como esos fariseos a los que Cristo les dijo: “… como afirman que ven, su pecado permanece.” (Juan 9:41) Y, como yo veía, y más que todo el mundo… imagínate.

Pero Dios me pidió algo, me pidió la vida… y no sólo la vida. También me pidió que le entregara mi versión de cristiano, personalizada, ajustada a mi conveniencia, y en la que me sentía sumamente cómodo. Y ahí estaba yo, sin sistema operativo, esperando a que se me instalara uno y sin la menor idea de para donde iba. Y con una sóla pregunta: “Si me tomó tanto tiempo darme cuenta de esto, ¿cómo puedo ayudar a otras personas a que conozcan a Cristo de esa manera? ¿a qué conozcan el llamado que El mismo les hace?” Lamento decir que si esa respuesta parte de mi persona, tengo mucho que aprender, tengo mucho a lo que morir, y tengo que sentarme a estar tranquilo y dejar que Dios me hable, aunque quizás sea evidente

No me da miedo compartir estas cosas, principalmente porque ya no me importa mi reputación, fue lo primero que deje el camino. La reputación que queremos cuidar es una de las primeras cosas que Dios nos quita. ¿Por qué? Bueno, aquí te va la lista:
- Por la reputación seguimos predicando (los que son pastores) a la iglesia después de saber que tenemos un problema que reparar (algunos tiran el muerto al río en un esfuerzo vano de ocultarlo y lo ven subir años después, ustedes saben esos muertos del pecado sexual, el desorden financiero, que están ahí, pero hay una reputación que cuidar.)

- Por la reputación nos hacemos los santos y nos vestimos como cristianos, cuando sabemos que hay muchas cosas que reparar.

- Por la reputación acusamos a otros y los expulsamos de nuestras congregaciones, no sea que “la gente de afuera crea que esto es una guarida de impíos y malhechores.” (cuando eso es lo que realmente es).

- Por la reputación queremos nuestras iglesias con miles de miembros, no importando que estos no tengan ninguna relación con Dios o que alguna vez la tengan y sin quererlos ayudar, pero es “que necesitamos aparecer en los rankings de las más grandes iglesias.” Queremos construir nuestro propio reino.

- Por la reputación hacemos campañas multitudinarias para predicarle a multitudes a las que luego les daremos ningún seguimiento pero a las que mostraré en mi página de internet como parte de mi currículo.

- Por la reputación condenaré a otros cuando me dicen que no oran pero no les confesaré mis propios problemas espirituales porque “los líderes no somos así, no mostramos debilidad.”

- Por la reputación hacemos competencias con otras iglesias y nos disputamos los miembros que son parte de "nuestro territorio."

- Por la reputación le ponemos nuestro nombre a "nuestro" ministerio, para que sea claro que soy el "ayudador de Dios."

- Por la reputación, aún sabiendo que estamos en lo incorrecto, llenamos a la gente con respuestas falsas a sus más sinceras preguntas.

¿Qué más les puedo decir? Por el nombre de la reputación, ¿estará abajo la iglesia?

(Continuará... estamos casi llegando al final)

lunes, febrero 12, 2007

... O DISCIPULO... 04

¿ABAJO LA IGLESIA? 19
Sección 8 - Parte 4


¿Qué dice Cristo acerca de esto?
Bueno, Cristo tuvo su propia versión de “discípulos consumista”, si es que acaso existe alguien que es discípulo y consume otra cosa que no es la que le da el Maestro. El problema es que, a diferencia de cómo nosotros lo hacemos, El los llamó por su nombre. ¡Jajajajaja! A veces leo las cosas que Jesús les decía a la gente y me sorprendo que todavía mucha gente quería seguirle. Después de haber hecho el milagro del pan y los peces, Jesús se encuentra con que los seguidores se les habían multiplicado (les aseguro que había más seguidores que los 5000 hombres más mujeres y niños que había en esa tarde cuando les dio pan). No sólo eso, les seguían por todos lados. Cuando finalmente lo encuentran, Jesús les dice:
"Ciertamente les aseguro que ustedes me buscan, no porque han visto señales sino porque comieron pan hasta llenarse.
Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna, la cual les dará el Hijo del hombre. Sobre éste ha puesto Dios el Padre su sello de aprobación." (Juan 6:26, 27)

Hasta ahora todo bien, parece que habían entendido y aceptado el hecho de que el pan les había provocado un hambre más de “buscar” las cosas “espirituales”. Hasta hacen una pregunta que puede parecer sincera:
“¿Qué tenemos que hacer para realizar las obras que Dios exige?” (v. 28)
A lo que Jesús responde: “Esta es la obra de Dios: que crean en aquel a quien El envió.” (v. 29)
La cosa es que, eso no es lo que ellos querían:
"¿Y qué señal harás para que la veamos y te creamos? ¿Qué puedes hacer? --insistieron ellos--." (v. 30)
Esto es como diciendo: “Ok… ok… tú eres el enviado, pero haste algo… algo que nos llene los ojos, algo que no nos haga dudar, algo que nos requeteratifique que Tú eres…”
Para rematar: “Danos siempre de ese pan.” (v.34)

¡Man! ¿Es que ellos, y algunos de nosotros, no entendemos el punto? Y el punto aquí es el punto de la fe (con un poco más de puntos nos ganamos un pasaje aéreo. Al menos que no encuentres que hay algo mejor que seguir a Cristo (aunque no haya señales) entonces no eres digno de seguirle… punto.

Siempre he admirado la posición de estos jóvenes frente al horno de fuego, que se narra en Daniel 3: “Dios nos librará, y si no, como quiera no nos postraremos” (paráfrasis mía). Pero no, tenemos que ver, nos tenemos que llenar, nos tenemos que saciar, y parece que la última cosa que queremos es creer, tener fe o tener interés en las enseñanzas “cambia-vidas” de Jesús.

Ese día, fue de baja para el ministerio de Cristo, muchas personas dejaron de seguirle (Juan 6:66… con el número del diablo y todo, ¿coincidencia? Espero la respuesta de algún numerólogo), y ya no andaban con El. Desde el punto de vista humano, el ministerio de Cristo estaba en crisis, la gente se iba, “puede ser que no enseñe la verdad”… “está loco” – decían. Pero para Cristo, ¿qué baja? El no contaba por la cantidad de personas que le seguían, en sus propias palabras El sabía en quienes estaba el seguirle y en quienes no, así que el contaba no con los miembros, sino con los discípulos.

Cristo no estaba con los nervios de punta, loco por conquistar el mayor número de seguidores, tenía una misión que cumplir: fortalecer el corazón de sus discípulos. Hasta el día de hoy, parece que no entendemos eso.

(Continuará... y en poco terminamos... uff!)

viernes, febrero 09, 2007

UN PARENTESIS EN “¿ABAJO LA IGLESIA?”

(P)

Quiero aprovechar y hacer un leve paréntesis en esta serie, para explicar algo que creo que muchos entienden, pero que, al ser tan larga la serie, algunos pues se pierden en esto:

- Creo en la iglesia, y es la razón por la que escribo ¿ABAJO LA IGLESIA? Creo que YO SOY LA IGLESIA, y que cada uno de nosotros, aquellos que seguimos a Cristo con la intención de ser sus discípulos y seguir sus enseñanzas, formamos parte de su Cuerpo, del cual El es la cabeza.
- Creo que, lejos de la comunidad de creyentes puedes ser cristiano, pero que lejos de esa comunidad (Ekklesia) no podrás llegar a desarrollar al máximo tus dones ni el ministerio que es dado por el Espíritu para la “edificación de la Iglesia”.
- Creo también que parte de ese cuerpo estamos en estado crítico, en condiciones crónicas de alguna enfermedad adquirida a través de los años, de la cual sólo algunos, que no son conformistas, se han dado cuenta, y otros les gritamos a todos para que abran sus ojos, y lloramos de impotencia. Por eso, he escrito esto.

Espero que eso aclare lo que algunos quizás puedan pensar, se queda corta en dar respuestas, pero cualquier cosa pregunten.
Así que: inyectemos la iglesia, reanimemos la iglesia, construyamos la iglesia… ¿estará abajo la iglesia?

miércoles, febrero 07, 2007

... "MIEMBRO" O DISCIPULO... 03

¿ABAJO LA IGLESIA? 18 Sección 8 - Parte 3


“No discipular es el elefante en la Iglesia. No son las muy discutidas fallas morales, abusos financieros, o la maravillosa similitud que existe entre cristianos y no cristianos.” Dallas Willard

Debemos hacer la diferencia clara entre ser “un cristiano consumista”, alguien que visita a la iglesia para llenar su estómago, o un discípulo de Cristo. Para ilustrar bien ambas posiciones: hace meses (muchos meses) postié en mi blog lo siguiente, llamado “EL IGLE MALL”:
  • Vendedor: ¿Puedo ayudarle?
  • Consumidor: Si, estoy buscando una iglesia
  • Vendedor: ¿De qué tamaño? ¿Mega, regular, pequeña o tipo célula?
  • Consumidor: Ehh... creo que tipo célula...
  • Vendedor: ¿De que sabor? ¿Tradicional, contemporanea o postmoderna?
  • Consumidor: Oyeme... ¿contemporanea y postmoderna no es lo mismo? ¿las dos tienen buena música?
  • Vendedor: No... lo que pasa es que en la contemporanea agregamos la combinación de colores para el interior.
  • Consumidor: Ahh, ¿si? Pues entonces quiero Postmoderna porque nunca me ha agradado ese asunto de tener diferentes colores en el interior de una iglesia, me da como problemas visuales y dolor de cabeza.
  • Vendedor: Ok, pues ahí le va, repitiendo su orden: Iglesia Cristiana estilo Célula sabor Postmoderna y sin combinación de colores. ¿Le gustaría algo más? ¿Qué tenga vitrales y eso?
  • Consumidor: Ehh... no, creo que es todo...

Esto puede sonar levemente contradictorio pero consumir no es necesariamente malo. No podríamos decirle a la gente que no puede comer en el restaurant que le gusta porque eso es vanidad, que comer es simplemente para alimentar el cuerpo y que si yo soy de esos que transforman la comida en un placer o que debe comer en “tal sitio en específico” soy un alma del diablo y debería arrepentirme. De la misma forma, cada uno de nosotros tiene total derecho de elegir la comunidad donde se congregaría. A mi no me gusta estar en un lugar donde no quiero estar.
Entonces, ¿cuál es el punto de señalar esa diferencia?
Cuando eres un cristiano consumista, los únicos motivos son tu satisfacción personal más que satisfacer la necesidad humana de tener una profunda relación con Dios. Entonces te conviertes en alguien que va de aquí para allá hasta donde estés satisfecho, cuando ya no te satisface entonces te mueves a otro lugar y esto se convierte en un patrón en tu vida. Muchos cristianos de este tipo no crecen en su relación con Dios, porque no benefician al cuerpo de Cristo, son como un cáncer, una célula muerta en el cuerpo que no trae ningún tipo de beneficio sino el peso que provoca en nuestro cuerpo. No tratan de descubrir sus dones y tampoco tratan de usar sus talentos para el servicio de la iglesia, por ende son prácticamente “parásitos” que existen para alimentar el ego personal de ciertos individuos que quieren ver sus iglesias llenas de gente, pero a los que no les preocupa en lo más mínimo que la vida de estas personas sean transformadas, y en el mejor de los casos ni se dan cuenta, con las mejores intenciones creen que tan sólo con sus palabras estas personas cambiarán su vida para siempre.

(discúlpenme si fui rudo... continuaré... quizás no tan rudo o no rudo pero hay que seguir...)

sábado, febrero 03, 2007

¿ABAJO LA IGLESIA? 17

¿Qué prefieres ser "miembro" o discípulo?
Sección 8- Parte 2


Hoy en día miles de personas se llaman cristianos, el número es cada vez más creciente. Gente de todos los estratos sociales, políticos, artistas, modelos, etc. se unen a seguir a Jesús, cosa que no se me ha dado el papel de cuestionar, digamos que “está de moda”. Pero muy pocas de estas personas sigue fielmente las enseñanzas de Jesús.

De hecho, si nos dedicamos a encuestar a un buen grupo de cristianos, nos daremos cuenta que dentro de cualquier iglesia, sea grande o pequeña, de moda o a la antigua, tipo museo o catedral, encontraremos que mucha gente tiene su propia versión del cristianismo. Me explico: si decidimos elegir una iglesia considerada cristiana, dentro de una denominación en la que creamos que se apega a los fundamentos bíblicos, con una asistencia promedio de 50 personas, para luego entrevistarnos con estos 50 miembros, haciéndoles preguntas que nos indiquen su nivel de creencia en los principios predicados por Jesús en la Biblia, nos daremos cuenta que probablemente:
1- Todos tienen su Versión Personalizada del Cristianismo.
2- Muchos sólo se apegan a lo que ellos personalmente consideran es verdad, lo otro (aunque sea considerado por cualquiera de los lectores de este blog como bíblico) para ellos es pura metáfora o era uso cultural de aquellos tiempos. Note por favor que esta persona no tiene la mínima noción de la cultura en tiempos bíblicos, pero por “obra y gracia del Espíritu” llegó a esa conclusión.
3- Ningunas han sido guiadas a un proceso para conocer más profundamente a Jesús al menos que sean predicas, conferencias o estudios bíblicos.
4- Otras ni siquiera practican o viven como cristianos en su entorno natural (trabajo, universidad, etc.)

Señores, estoy hablando de una realidad que es incluso mi realidad como pastor. Y no es una falla en la enseñanza bíblica, es solamente falta de discipulado, d-i-s-c-i-p-u-l-a-d-o.

Les ruego por favor que no me señalen como un extremista-ortodoxo-de-ultra-derecha, sino como alguien a quien le preocupa la condición de nosotros, como cuerpo de Cristo. Creo en que hay una profunda necesidad de crear un ambiente donde la gente pueda ser un discípulo de Cristo, más que un cristiano consumista.

Y no quiero hacerles creer que el problema es tan simple como “vamos a discipular”. Ese ha sido nuestro error, tratar de ponerle una curita (bandita, o bendita, dependiendo de que país seas) a una herida que está casi gangrenada.

Consideren por favor mi siguiente planteamiento:
Cuando alguien llega a una congregación cristiana, por más liberal que sea la congregación en cuanto al asunto de dejar que “el cambio suceda en esa persona” o que “el Espíritu haga su trabajo en esa persona” (les acentúo que las comillas no son por la duda de que sucedan esas cosas, sino porque son formas baratas de esconder nuestra posición real) sucede una de dos cosas:
1- La persona se obliga a si mismo a cambiar y a comportarse “cristiano”, para ser aceptado y poder ingresar a ser parte de los que participan en algunas cosas, o a ser considerado como un real “seguidor de Cristo”.
2- Alguien en la congregación, le dice: “esto es lo que hacen los cristianos y esto es lo que no hacen los cristianos.” O le pasa un manual de las cosas que hacen los “nacidos de nuevo”, acompañado con un: “Pero dejamos que sea Dios que te lleve a entender estas cosas.” Se olvidan de la presión que ya eso trae en la persona.

Resultado: nunca penetramos en el sistema de creencias de esas personas, porque por alguna fantasía humana que, lamentablemente, también clasificamos como espiritual bajo la categoría de “sentimos paz departe de Dios”, creemos que ya el “trabajo” estuvo hecho. Las consecuencias de algunas personas en el futuro: un odio masivo hacia Dios canalizado a través de su gente, la Iglesia, y a consecuencia de esto sombrea todas las congregaciones cristianas dentro de SPAM (o dañino al sistema operativo humano). Eso no es nada, lo peor es que perdimos a quien probablemente podría ser un discípulo fiel de Jesús (o, según el consumismo cristiano, un miembro).

Es sumamente necesario para nosotros no manipular la mente de las personas en orden de que encajen en nuestras congregaciones. Nuestras manipulaciones, aunque que parecen ser de ayuda y tengan cierta “apariencia de sabiduría”, pero según Pablo “de nada sirven frente a los apetitos de la naturaleza pecaminosa” (Colosenses 2:23).

Yo se que todas esas cosas las vemos como nuestras mejores intenciones para que las personas puedan llegar al conocimiento de Cristo, no lo vemos como manipulaciones, ni como coerción mental, pero al final eso son. Las personas terminan pasando por el proceso natural que deben pasar: enfrentarse con el pecado para conocer la gracia.

(continuará)

miércoles, enero 31, 2007

¿QUÉ PREFIERES SER “MIEMBRO” O DISCIPULO?

¿ABAJO LA IGLESIA? 16
Sección 8 - Parte 1


Un día un predicador le dijo a un amigo, "Hemos tenido
el más grande avivamiento
que hayamos experimentado
en nuestra
congregación en años."
"¿Cuántas personas se agregaron a la membresía de tu iglesia?
- respondió mi amigo.

"Ningunas. Se fueron quinientas."
Brennan Manning - The Ragamuffin Gospel

¿Qué prefieres ser, un miembro o un discípulo? Si yo le hago esta pregunta a la mayoría de ustedes me dirán sin pensarlo: “discípulo”, algunos me dirán sinceramente “miembros”, y otros probablemente me hagan la historia de cuando solían hacer discipulados (que realmente son estudios bíblicos para la madurez cristiana o el aprendizaje bíblico) en sus iglesias, y que tristemente ya no los hacen.

Antes de escribir lo que sigue, debo aclarar que no tengo ningún romanticismo con la Iglesia primitiva, como ya lo dije en un post anterior. Si quiero acentuar el concepto bíblico del llamado de la iglesia.

Quiero que no olvides que el llamado primordial de todos nosotros es hacer discípulos “de todas las naciones…” (Mateo 28:19). No se sabe exactamente, en que parte de la historia de la iglesia se dejó de hacer discípulos, y se cambió por reuniones más grandes donde un predicador, pastor o sacerdote, compartía la Palabra, mientras todos callaban y luego iban a su casa para sentirse culpables por como les hablo el “conferencista”. Lo que lógicamente creemos es que quizás haya pasado son estas dos posibilidades:
1- Dada la cantidad de personas que se estaban convirtiendo al cristianismo, el “uno a uno”, o el “uno a sólo un grupito de personas”, se hacía cada vez más difícil. Así que, se hizo más fácil las enseñanzas a un grupo más grande a las cuales les restaríamos el vivir experiencias personales con el maestro, es decir el verdadero sentido de ser un discípulo, y parecía tener más el sentido de ser sólo un visitante o simpatizante, no necesariamente alguien que vive esas enseñanzas. Sumándole a esto el sentido de urgencia que tenían los apóstoles y primeros líderes de la iglesia porque el evangelio sea predicado a todo el mundo, les impedía a ellos hacer lo mismo que hacía Cristo (por lo menos no por un tiempo de 3 años y medio como lo hizo con sus discípulos, descarto, como sea, que esto sea una regla o fórmula útil para el discipulado), así que predicaban, duraban unos cuantos meses y luego se iban, poco a poco la tradición de hacer discípulos había pasado sólo a un grupo élite o clave que luego se convertirían en los líderes.

2- La otra posibilidad, es que luego de que Constantino adoptara el cristianismo como religión oficial del Imperio Romano, en su afán de que todos se convirtieran, y para lo cual se utilizó muchas veces la espada, la fuerza (¿no es la espada la fuerza) o la conveniencia, miles de personas pasaban a ser cristianos, aunque no necesariamente discípulos de Cristo, es decir, seguidores de sus enseñanzas, haciéndose más necesario y práctico, lo de un predicador, sacerdote o pastor, ministrándole a un grupo más grande, y haciendo menos usable la práctica del discipulado.

Nota en el medio: Si alguno de ustedes sabe sobre una razón histórica más exacta que las que expongo, por favor envíeme la referencia para así adaptar lo que estoy escribiendo.

Resultado de ambas: esta práctica, a la que Jesús nos encomendó con tanto énfasis, desapareció en la historia y en el tiempo. ¿Qué hubieron muchas voces que clamaban la vuelta a esto muchas veces durante nuestros 2000 años de historia como iglesia? ¡Claro! Como les he dicho antes, nada de lo que estoy diciendo aquí o de lo que mucha gente que defiende que sigamos los principios bíblicos ha escrito, es nuevo. Una revisión profunda de los escritos cristianos desde el segundo siglo hasta ahora hará que te des cuenta de esto. ¿Qué mucha gente prefirieron seguir este modelo de hacer discípulos en diferentes estados de la historia de la iglesia? ¡Claro! Una revisión de la historia de la iglesia destacará diferentes individuos que decidieron ir en contra de la corriente y hacer discípulos (Francisco de Asís o Antonio de Padua, por ejemplo).

La triste realidad que encontraremos, es que no hay un apunte histórico que nos indique en qué momento de la historia de la iglesia se dejó de hacer discípulos para hacer “iglesias” (indico que: esto es un uso incorrecto de la palabra, por razones que explicaré más adelante, pero con iglesia entre comillas me refiero a reuniones tipo conferencia o concierto en un templo). Eso, a mi entender, indica el “profundo” interés que tenemos nosotros hacia ese llamado de Cristo.

(continuará)

viernes, enero 26, 2007

¿ABAJO LA IGLESIA? 15

OLVIDANDO EL REACCIONISMO LATINOAMERICANO
Sección 7 - Parte 2


“Es uno de los defectos de una era con ningún sentido de su pasado suponer que lo que ahora es, es como siempre ha sido, y que es lo único noble o erróneo o ambos.”
Dallas Willard

Me preparo un café y pongo algo de Fito que no sea tan sucio, y dedico mi tiempo a continuar escribiendo. Hay muchas cosas en mi cabeza pero, al dejarlo por tanto tiempo, los conceptos se han disipado un poco, así que me disculpan si de repente las ideas como que no parecen llegar a ningún lado… by the way: ¿llegaremos a algún punto? Sí, esa es la idea.

Explicando lo de Pablo, que trajo un poco de confusión a algunos de mis amigos y lectores de este blog; lo único que quería traer a colación, a propósito de lo que estaba escribiendo, es que Pablo había pasado por el difícil proceso de decidir entre seguir las costumbres de sus hermanos judíos o la visión que Cristo había puesto en su vida. La decisión que él tomó todos la sabemos: seguir la visión que Cristo le había puesto de predicar a los gentiles, aunque eso le hiciese ganar el desfavor de sus hermanos de Israel. En un post anterior, y parte de este mismo tema, vimos como Pablo, al llegar a cada pueblo, buscaba a los judíos y se quedaba entre ellos, y entre ellos predicaba. No fue hasta un ligero incidente que sucedió años después, donde escogió entre agradar a los judíos o a Cristo.

Tomándome la libertad de sólo usar ese pasaje como ejemplo y no como una ley o regla (para que luego no me acusen de sacar las cosas de contexto), creo que el cambio en la situación actual que vivimos, será el resultado del valor de algunos, que creyendo perfectamente que la Iglesia de Cristo es la que lleva la esperanza al mundo, entonces arriesgarán su pellejo para que esa iglesia cumpla su misión, no importando que esto les cueste la “diáspora” involuntaria. Si muchos de nosotros tomásemos esta misión bien en serio, luego de varios años en el destierro, encontraremos la paz en los brazos de esos hermanos que alguna vez nos rechazaron, quizás no, pero, ¿y qué? (Daniel 3:18)

Si algunos predican falsedad con tanto ímpetu, llenando estadios, salones, casas, o simplemente la mesa en un sitio de comida o en Starbucks, nosotros que entendemos que la verdad debe ser hablada, predicada y conocida ¿por qué no nos tomamos el valor para hacerlo?

Creo que esa es la respuesta ante la pregunta que nosotros muchas veces nos hacemos de “Pero, si es claro en la Biblia que este tipo esta mal-mal de cuidado intensivo, ¿por qué la gente lo sigue? ¿acaso no leen la Biblia?”
Bueno, aparte que no leen la Biblia, es que quizás los que siguen cierta falsedad se la creen más de lo que nosotros nos creemos la verdad.

Entonces: ¡VALOR! Por favor, esto es un llamado a salir de la cueva y de los blogs (que son una importantísima herramienta en todo esto), y hagamos algo. Mi intención, y me siento en el compromiso de aclarar, no es crear una contienda entre los que son “falsos” y entre los que son “verdaderos”. Creo que los que creemos que debemos predicar la verdad, y sacar a muchos que dentro de nosotros están en una posición crítica, no lo lograremos con contiendas ni luchas entre los dos grupos, sino con vivir la verdad y predicarla. Es suficiente.

Ahora, ¿cómo la vivimos?

(¡Les prometo que algún día terminaré! Mientras tanto: continuamos...)

martes, enero 23, 2007

OLVIDANDO EL REACCIONISMO LATINOAMERICANO

¿ABAJO LA IGLESIA? 14
Sección 7 - Parte 1


Hola. Hace algunos días que no escribía y creo que ya es tiempo de ponerme las pilas y que volvamos al tema. Gracias a todos por sus comentarios, me han servido de muchísimo al tiempo en que voy pensando en todo esto. No piensen que es algo que tengo planeado, hay cosas que he aprendido con los comentarios de todos ustedes (será bueno luego hacer un artículo con los comentarios que pienso han sido más acertados), y algunos me han hecho entender que hay cosas que debo arreglar en mi forma de pensar; otros, como siempre suele suceder, me han malinterpretado, pero gracias a Dios que las respuestas son válidas cuando uno "bloguea". Gracias también por la paciencia en el tiempo en que no estuve posteando, cuando uno pierde el ritmo se le hace difícil volver a tomarlo, y más con nuevas cosas en la vida. Gracias.

¡Pues volvamos a esto!

Olvidando el “reaccionismo” que veo en muchos de nosotros latinoamericanos, debo recalcar que entiendo que la iglesia, el Cuerpo de Cristo, conforme se nos llama en las Biblia, padece un problema que no es sólo de nosotros, los latinos, sino un problema que abarca la iglesia, total, todo el Cuerpo, en todo el mundo.

Investigando y alimentándome para lo que estoy escribiendo, veo que muchas de las cosas que he estado escribiendo no es la primera vez que se escriben, e irónicamente, revisando nuestra historia, me doy cuenta que más de una vez, cada decenas de años (a veces cientos de años), se levantan voces proclamando los mismos problemas que ahora vemos. Esto es interesante, pero a la vez le da a uno un sentimiento de impotencia y de confusión. Impotencia porque parece que siempre volvemos al mismo punto, confusión porque en medio de todo esto, de uno buscar apegarse a ser auténticos y lo más cercanos a la Escritura posible, a veces las respuestas son inciertas para uno que ama a sus hermanos y que no les gustaría estar lejos de ellos, o para aquellos que hemos entendido que debemos navegar en otra dirección (Cristo), y a veces nos encontramos con que todos los demás entienden que es en la otra dirección en la cual debemos ir. Confusión porque a veces hablar lo que uno entiende que esta mal resultará ofensivo para casi todos y probablemente, nos separará de los demás, que es a donde no queremos llegar. La iglesia es una comunidad, es amor, es vivir con otros hermanos en fe… ¿Dónde está todo esto?

Es ese temor a estar separados de quienes amamos (nuestros hermanos en la fe), que hace que muchas personas que levantaron su voz en el pasado en contra de lo que veían mal, estén callados ahora, conformados a hacer lo que todo el mundo hace y a pensar como todo el mundo piensa, ¡tan sólo por amor a sus hermanos!

No es el caso de todos, pero muchos lo han hecho así. Otros toman la posición de conformismo porque están cansados y porque entienden que la lucha está perdida, ¿para qué proclamar algo que nadie creerá? Una y otra vez, he visto pastores que me dicen: “Yo pensaba así, pero ya. Te doy par de años para que pienses de otra manera.”

De esos no me enorgullezco.

Y lo único que me viene a la cabeza es cuando en Romanos 9, Pablo habla acerca de su amor por Israel. Siempre me imagino a Pablo diciendo esto con lágrimas en los ojos y dolor del corazón, no se por qué:
“Digo la verdad en Cristo; no miento. Mi conciencia me lo confirma en el Espíritu Santo. Me invade una gran tristeza y me embarga un continuo dolor.
Desearía yo mismo ser maldecido y separado de Cristo por el bien de mis hermanos, los de mi propia raza,el pueblo de Israel. De ellos son la adopción como hijos, la gloria divina, los pactos, la ley, y el privilegio de adorar a Dios y contar con sus promesas.
De ellos son los patriarcas, y de ellos, según la naturaleza humana, nació Cristo, quien es Dios sobre todas las cosas. ¡Alabado sea por siempre! Amén.”

Pero ese amor por ellos no dejó que Pablo hiciera y proclamara lo que el entendía que era de Dios. Tampoco los separo de sus hermanos, y hoy, gozamos de muchísimas bendiciones a través de lo que escribió.

Antes de seguir, piensa en eso.

(seguiremos, continuaremos...)

miércoles, diciembre 13, 2006

LA IGLESIA "REACTIVA" LATINOAMERICANA 03

ABAJO LA IGLESIA 13
Sección 6 - Parte 3


¿Es sólo la iglesia emergente con miras al postmodernismo en Latinoamérica, la única reacción “colonial” del cristiano latinoamericano?
¡No! (y acentúen los signos de exclamación) Eso es lo triste, que entre toda la diversidad eclesial latinoamericana, nos hace falta algo auténtico, algo que llegue a nuestra cultura, a nuestro pensamiento, a nosotros mismos. Como ese ejemplo, podría dar muchos que son una reacción evidente a lo que está pasando en otro lado.

Aquí, hago un pare en la problemática y quiero que pensemos en ciertos puntos que nos dirijan a la solución:
1- Es necesario un estudio profundo de nuestra cultura latinoamericana en orden de hacer de nuestras iglesias un lugar “relevante” (palabra muy de moda entre nosotros los “postmodernos”) para nosotros mismos, los latinoamericanos. Esto debe ser realizado por nosotros mismos, en nuestros barrios, ciudades, provincias, países.
2- Y de ser posible, un grupo de latinoamericanos valientes (a los que me encantaría unirme) deberíamos realizar esfuerzos en conducir un estudio que defina a grandes rasgos la situación eclesial en Latinoamérica, en orden de presentar soluciones tangibles y plausibles (¿use bien esas palabras?). Luego responder la pregunta ¿cómo encajaría la iglesia en este o aquel lugar, o con esta o aquella cultura?
3- Esto debería respetar la “cultura personal” de cada individuo (desde los habitantes del Amazonas hasta los de las grandes urbes como Ciudad México o Buenos Aires).
4- Entonces, responder la pregunta ¿cómo encaja nuestra diversidad cultural con los principios bíblicos para la Iglesia de Cristo? Esto debe ser hecho indiscriminatoriamente, y sin prejuicios de lo que consideramos la iglesia “perfecta primitiva”. Otra pregunta que deberíamos hacer es: ¿de las cosas que hacemos como iglesia, cuáles son tradiciones, cuáles son principios bíblicos?
5- Presentar soluciones para la diversidad latinoamericana, en orden de hacer una Iglesia Emergente, Relevante, llámale como quieras, pero lejos de ser reactiva.

Esto no es un proceso a realizar en un taller de 3 días. Es un asunto largo. Para muchos de nosotros que tienen el sentido de “urgencia” en llevar el evangelio a todo el mundo sería un asunto complicado y largo, de todos modos Cristo ya viene. Pero hermanos, hagamos lo que tenemos que hacer, dejemos la ansiedad a un lado, y Cristo, vendrá en cualquier momento, a nosotros nos toca estar preparados, pero seguir trabajando.

La mala noticia es que debo seguir presentando problemas, aunque les aseguro que me emocioné con estas soluciones.

(continuaremos...)

miércoles, diciembre 06, 2006

LA IGLESIA "REACTIVA" LATINOAMERICANA 02

¿ABAJO LA IGLESIA? 13
Sección 6 - Parte 2


Comparemos el pensamiento de la mayoría de los Latinoamericanos con el idealismo postmoderno. He tenido la oportunidad de viajar a muchos de los países de Latinoamérica y también compartir en mi país con latinos de casi todos los países latinoamericanos, he observado que el latino es:
1- Mágico: todavía la gran mayoría de los latinos prefieren el pensamiento mágico que la filosofía de cualquier tipo. En mi país, el 80% de la población tiene tendencia a aceptar las experiencias emocionales sobre las convicciones personales: EM = VA (experiencia mágica “igual a” verdad absoluta). Y prefieren que alguien le diga algo antes de darse cuenta por si mismo. Esta actitud es llevada a la iglesia. La misma situación es vista en la mayoría de la población latinoamericana.
2- Tradicionalista: El latinoamericano promedio, valora las tradiciones sobre cualquier tipo de conducta, filosofía y pensamiento. Cualquier cosa que hagas será comparado con la tradición, si no encaja en lo “tradicional” entonces puede ser que no sea cierto y debemos evitarlo. Esto es cierto incluso en ciertas formas de vestir, o incluso de pensar. Obviamente es también transmitido a la iglesia.
3- Comunicación: si bien es cierto que muchos de los latinos tienen acceso a medios de comunicación de tipo excelente, gran parte de nuestra población todavía no disfruta de estos servicios. No sólo eso, sino que muchas de nuestras áreas rurales no tienen energía eléctrica. Así que cualquier proceso que podamos pautar como “acelerado por la comunicación” debe tomar en cuenta que no estamos tan comunicados.
4- Educación: el nivel de analfabetismo es catastrófico, y no sólo eso: muy pocos latinos son buenos lectores, lo cuál tiene como desgraciada consecuencia el hecho de que muchas veces no podemos pensar por nosotros mismos.

Quizás alguno de ustedes me ayude a ver otras áreas que son debilidades del latino y que nos identifican todavía como muy lejos del postmodernismo proclamado.

¿Estoy descartando la posibilidad de la existencia de postmodernismo en Latinoamérica? En ninguna manera, sería un estúpido si así lo admitiera (hasta el movimiento de Alabanza y Adoración de principio de los 90s es una reacción al de Alabanza y Adoración aún existente en Estados Unidos). Lo que quiero decir es que, dada nuestra realidad y esa es que, un gran porcentaje de la población Latinoamericana no ha entrado ni siquiera al modernismo, no podemos usar el postmodernismo como excusa para una Iglesia Emergente. De hecho, lo que he querido decir todo este tiempo que he estado escribiendo bajo la pregunta de “¿ABAJO LA IGLESIA?”, es que la iglesia latinoamericana necesita emerger, porque hemos estado sumergidos durante mucho tiempo. Pero no bajo la excusa de un postmodernismo latente, que sólo existe en aquellos que tienen acceso a buena educación, que tienen costumbre de buena lectura y que tienen también acceso a buenas herramientas y tecnología de comunicación. ¿Descartaríamos de la “Iglesia Emergente” a aquellos hermanos que he llamado “The Others”? ¡No papá (mamá)!

Y esta es mi protesta: ¡Basta de reaccionar! En palabras de Andy Garcia, el actor cubano que tiene gran éxito en Hollywood, al norteamericano se le hace muy difícil entender la cultura latinoamericana porque la ve como si fuese una sólo y Latinoamérica es diversa, tiene muchísimas culturas interactuando al mismo tiempo. Pero Brian McLaren, uno de esos tipos gringos que no entiende la cultura latinoamericana de por sí, dio en la cabeza del clavo cuando nos llamó a salir del colonialismo. Y si clamamos que la Iglesia Emergente es necesaria por el postmodernismo, estamos sólo reaccionando al pensamiento de moda entre las iglesias estadounidenses y por ende, abrazamos con amor, pasión y cierto erotismo el ser todavía una colonia, por lo menos en el territorio mental, de una potencia mundial.

(continuaremos...)

martes, diciembre 05, 2006

UN COMENTARIO NO TAN AL MARGEN...

Bueno, a todos los que han seguido los post de "¿ABAJO LA IGLESIA?", ya sea que hayan comentado o no, les interesará muchísimo leer el comentario de Alex Rodríguez sobre la iglesia emergente y que lo hizo al tema de "IGLESIA REACTIVA LATINOAMERICANA".
Aquí puse el comentario: ¡reaccionen!
Fausto, dos cosas:

1) Creo que deberías corregir algo antes de proseguir, y es la confusión entre la iglesia emergente (Emergent) y la iglesia que emerge (emerging).
La Emergent es una organización de individuos en los EEUU, y con sede en la UK, que tiene sus propósitos, pero todo según el contexto en que se encuentra.

La iglesia que emerge, a diferencia, es una mecánica natural de la iglesia, según lo escrito, pero sólo en cuanto a lo superficial o visible. Es decir, la Iglesia en esencia no emerge de nada, porque es eterna. La iglesia como conjunto de factores visibles y palpables siempre emerge o se transforma dependiendo del contexto cultural.

Mientras que la iglesia emergente (la Emergent) está subyugada a pensar bajo los parámetros postmodernos, acordados así por la organización que lo dirige y coordina, la iglesia que emerge no. La que emerge fluye naturalmente a través de una cultura u otra. Vemos que, por ejemplo, la identidad o las identidades de la iglesia latinoamericana "emergió" naturalmente del colonialismo español que nos vino a "evangelizar".

Se puede decir mucho más sobre esto, pero ya me estoy alargando demasiado.

2) Uno de los grandes dilemas del postmodernismo, del cual me haces pensar en tu escrito, es que a fin de cuentas provocará un abandono total de las Escrituras como fruto, ya que las Escrituras no fueron escritas bajo el paradigma postmoderno.

¿Subjetividad de las experiencias? La Biblia no les otorga tanto valor. ¿Escéptico a lo cierto? La Biblia constantemente eleva ciertas cosas como ciertas, y espera que la audiencia lo haga también. ¿No tomar las cosas demasiado en serio? La Biblia no lo hace así.

A fin de cuentas, los postmodernos tendrán que abandonar lo escrito completamente, o bien reinterpretar todo lo que dice, lo cual termina siendo lo mismo que un abandono, después de todo.

Esto, gracias a Dios, no lo veo aún en muchas iglesias latinoamericanas, sino que veo que aún se aprecia seriamente lo escrito, a pesar de todas nuestras diferencias de interpretación. ¿Buscar la unidad? Sí, pero no tenemos por qué abandonar lo que nos une desde el principio, para tratar de hallarla fuera de ello.

Blessed,

A&R

lunes, diciembre 04, 2006

LA IGLESIA "REACTIVA" LATINOAMERICANA

¿ABAJO LA IGLESIA? 12
Sección 6 - Parte 1


¡Boom! (efecto de explosión). Yo soy Dominicano, habitante de la ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana. Estamos en el Caribe, que está en Centroamérica, parte de Latinoamérica. Por ende hablemos de nosotros los “latinoamericanos”. La iglesia latinoamericana tiene una historia de tendencias reactivas bien larga y bien notable. Hace meses compartí un desayuno junto a varios pastores dominicanos y Brian McLaren, y me encantó como definía la posición en que nosotros estábamos como Iglesia. Brian nos llamó al “postcolonialismo”. ¡Si! Todos los post tan de moda (se imaginan una “postiglesia”), y lo definió así: Europa es Postcristiana, Estados Unidos es Postmoderno, Africa y Latinoamérica podrían llamarse (o deberían) Postcoloniales… me gustó la definición de “postcolonial” y me abrió la cabeza a un montón de cosas que han estado pasando sin explicación, nosotros estamos colonizados todavía, en nuestra mente. No puedo hablar tan a boca llena de otros países como lo podría hacer de República Dominicana; pero el que es dominicano, sabe lo mucho que nos gusta lo que no es de aquí, lo de afuera, aunque no nos gustaría que llamen a esa mentalidad colonialista. Si puedo decir que esa tendencia se muestra en diferentes niveles, en diferentes partes de Latinoamérica e incluso en los latinos que viven en Estados Unidos (¡Miami habla español!).

Un ejemplo de esto, es lo que una parte de la tendencia emergente en Latinoamérica proclama. (Nota al lado: no estoy diciendo que una iglesia emergente no es necesaria, pero debe ser bajo nuestro contexto, el cual es muy amplio y no bajo patrones que no son comunes en toda esta parte del continente). Con el perdón de mis amigos latinoamericanos de corte emergente. ¿Si Latinoamérica todavía no puede ser clasificada como postmoderna (con excepción de algunas ciudades que si me contactan personalmente las discutimos), cómo proponer que la iglesia emergente es necesaria por la mentalidad postmoderna? Mi pregunta es: ¿la mentalidad postmoderna de quién? No estoy atacando, quiero que pensemos, como lo he dicho antes se me considera un tipo que sirve en una iglesia emergente, la iglesia donde sirvo es considerada emergente; pero reflexionemos en eso.

¿Qué es el postmodernismo?
Hace años, me pareció bien interesante la propuesta de una comunidad de creyentes “heridos por la iglesia”, nos reuníamos en la web para poder conversar sobre nuestro estado, darnos consuelo, y obviamente hablar de la problemática de la iglesia. Ahí escuché por primera vez la tendencia del mundo hacia el Postmodernismo. Obviamente ellos tenían años conversando sobre el asunto y yo no tenía ni idea de lo que estaban hablando. Así que, uno de ellos me ayudó con las definiciones y este fue uno de los charts que me mandó donde se explica lo que es el Postmodernismo (Nota: este chart lo pueden encontrar en la página de Leadership Network y fue desarrollado por Brian McLaren y otros panitas. Yo sólo tomo la parte que define el Postmodernismo):
1- Conocimiento: Visión pluralista de lo que es la cultura y la religión. Verdades y creencias en conflicto son aceptadas.
2- Entendimiento: Poder y fe son parte de la experiencia personal.
3- Comunicación: El internet y los medios aceleran la comunicación global.
4- Autoridad: Se cuestiona la autoridad. La Biblia está abierta a muchas interpretaciones y pasa a ser un escrito religioso más.
5- Lema: “Si te hace feliz no puede ser tan malo” (Sheryl Crow). Cada punto de vista es visto desde un punto de vista.

Brian McLaren, en su libro “The Church On the Other Side” (“La Iglesia en el Otro Lado”), expone también cinco valores claves del postmodernismo que me gustaría que veamos por lo menos superficialmente:
1- El Postmodernismo es escéptico de lo cierto: “lo que usualmente llamamos conocimiento es realmente ‘sólo teorías’, y las teorías son fantasías.”
2- El Postmodernismo es sensible al contexto: Todo situación depende desde dónde la mires. El conocimiento no es un asunto individual sino una experiencia grupal.
3- El Postmodernismo es dirigido hacía lo cómico: No deberíamos tomarnos a nosotros mismos ni a nadie muy en serio. En el postmodernismo, yo no voy a ser intimidado por ti o por lo que tu clamas es la verdad, pero tampoco voy a esperar que seas intimidado por mi.
4- El Postmodernismo valora altamente las experiencias subjetivas: Para los postmodernos, es mejor experimentar la experiencia que transformarla en otra teoría o universalizarla y proclamarla como una Verdad.
5- Para los postmodernos, unidad es una experiencia rara y preciosa: No importa cual sea tu “background”, de donde vienes, qué crees, o qué religión profesas, es muy cool que podamos estar juntos. Y esto lo esconden detrás de la máscara de la tolerancia, con formulaciones como esta:
- Todas las creencias son válidas al mismo nivel, al menos que tú las creas.
- Todas las creencias son válidas sólo si las consideras en un marco postmodernista.
- Todas las creencias son válidas excepto aquellas que claman ser La Verdad.

(Creo que continuaré...)

jueves, noviembre 30, 2006

¿ABAJO LA IGLESIA? 11

¿ABAJO LA IGLESIA O EL CUERPO DEFORME?
Sección 5 - Parte 2


La cuestión es que cada uno ve su asunto como la solución, este es el tema de nunca acabar. Y el problema es que no podemos estar juntos porque cada uno quiere la gloria.

En mi país (República Dominicana), sucedió algo muy chistoso pero serio que nos da un buen ejemplo de esto. El pasado Presidente de la República, el Ing. Hipólito Mejía, invitó a las representaciones cristianas al Palacio Nacional, en orden de extender una mano a la Iglesia Evangélica. Este caso es histórico pues nuestro país tiene un acuerdo de exclusividad con el cielo a través de la Iglesia Católica. Así que invitó a las principales instituciones que agrupan las iglesias evangélicas de diferentes denominaciones y tendencias: CODUE, CONEDO (que ahora cambió su nombre), y la RED Pastoral. Cuando llegaron ante el Presidente, él les dijo que no necesitaba tres representantes para la Iglesia Evangélica sino UNO, que vayan y se pongan de acuerdo para que empezar las conversaciones con el Gobierno de la República. Han pasado algunos años, tenemos otro presidente, y todavía los están esperando.

¿Qué pasa? Cada uno tiene razón en su opinión y como aquel tiene tendencias doctrinales diferentes a las mías (habla en lengua hasta comiendo arroz), yo no puedo dejar que él sea que esté resolviendo los asuntos de mi iglesia con el Gobierno…

Y esa es la vaina. Estamos deformes, como diría mi buen amigo (que quedó de llamarme ayer para que nos juntáramos) Rafael Pérez. Un brazo más largo que el otro, una pierna más fina que la otra, probablemente nos falte un dedo o tengamos algunos de más, un ojo donde queda la boca… ¡Frankenstein!

Y ahí es que me impacta este versículo donde Cristo se dirige a los “evangélicos” de su época:
“¿Cómo va a ser posible que ustedes crean, si unos a otros se rinden gloria pero no buscan la gloria que viene del Dios único?” (Juan 5:44)

“Yo tengo la razón y se me hace imposible dársela al otro.”
Miren, nuestro problema (y yo sé que a este punto deben estar cansados de que les exponga un problema sin plantear una solución, no os preocupéis ya casi entró en mis propuestas)… nuestro problema no tiene que ver con que el mundo cambia, la tecnología está a la orden del día, le damos seguimiento al mundo para ver como deben ser nuestros cultos, etc. Nuestro problema es un problema del corazón… fíjense y verán. Está dentro de nosotros.

(continuaré...)

miércoles, noviembre 29, 2006

¿ABAJO LA IGLESIA? 10

¿ABAJO LA IGLESIA O EL CUERPO DEFORME?
Sección 5 - Parte 1
¿Cómo va a ser posible que ustedes crean,
si unos a otros se rinden gloria pero
no buscan la gloria que viene
del Dios único?
Jesús El Mesías (Juan 5:44)

¿En cuántas direcciones estamos yendo? En muchas, lo cuál nos está llevando a ninguna parte. Muchos entienden que han descubierto la fórmula del agua tibia, pero están yendo a donde estábamos cuando se supone que estas cosas no pasaban.

Actualmente, y con todo lo que está pasando en el mundo, yo clasificaría las tendencias eclesiales en tres (esta clasificación es copychristian Fausto Liriano™ y pueden aparecer 19,000 diferentes, no tienen que estar de acuerdo con ella. Otra aclaración es que no están incluidas denominaciones que son consideradas “sectas” o “heréticas”, creo que eso está de más decirlo):
1- La Iglesia Tradicional o Normal: dentro de esta incluyo todas las denominaciones que basan su enseñanza en las Escrituras, ya sea de corte carismático o lo contrario (ej.: bautistas, metodistas, pentecostales, etc.). No importa cuan innovativa sea tu iglesia, es probable que esté en esta descripción de tradicional.
2- La Iglesia Emergente: como su nombre lo dice, son los que emergen, o sea, suben desde lo otro (que sería lo tradicional), llevando tendencias creativas y propuestas litúrgicas distintas (Ej: la iglesia donde sirvo como pastor, El Círculo, es considerada por algunas personas como dentro de esta clasificación).
3- The Others: Estos son hermanitos que adoran a Dios, no tienen la menor idea de lo que está pasando, no saben si estamos en el Renacimiento, Modernismo, PostModernismo o Desestabilinismo. Su única función es adorar a Dios (Ej.: Hace unos días estaba en un campo, etc).

Esa es la clasificación que doy en general y donde encajaría los grandes grupos de la iglesia. Obviamente la clasificación puede ser tan amplia que se vuelve hasta microscópica.

¿Dónde está cada una de esta gente?
La Iglesia Tradicional ha hecho algunos cambios para poder incluir algunas cosas que antes no eran aceptadas y para, obviamente, encajar en un mundo donde el cambio está cada día más acelerado. Si nos fijamos bien no ha habido ningún cambio considerable más que agregar algunos instrumentos musicales, pastores que se visten un poquito más informal que antes, gente que grita menos cuando predica, cambiarle el nombre al Presidente de Jóvenes y ponerle Pastor de Jóvenes, sin ninguna evolución palpable en el ministerio juvenil, agregar algunas presentaciones de Powerpoint a los cultos para que todos los hermanos canten, pasar del himnario a las alabanzas de Marcos Witt, Marco Barrientos, Danilo Monterio, Hillsong, etc… y etcétera. (esta vez para los cambios). Si te fijas, no hay mucha diferencia entre una iglesia del 1940 y una iglesia en el 2006: quizás sí, litúrgicamente o institucionalmente… and then?

Bueno, para ellos, la respuesta la tendría la Iglesia Emergente o Postmoderna. Hace años nadie tenía la menor idea de lo que era esto. Yo lo “descubrí” en mi búsqueda de respuestas en el “santo lugar” del internet, pudiendo conocer cientos de cristianos que pensaban como yo. De este movimiento los principales precursores son: Brian McLaren, Stephen Burke (ambos los he conocido), Dan Kimball, Leonard Sweet, etc. Muchos de ellos no son ni siquiera considerados cristianos “postmodernos” en los círculos más radicales de la “Iglesia Emergente”. La Iglesia Emergente, es más la respuesta (tristemente reactiva) a un grupo de cristianos decepcionados con el modelo tradicional, que en orden de dar una solución deciden (algunos, y también es triste decir que la mayoría), apartarse totalmente del otro grupo de cristianos que es considerado tradicional o normal. Cambiando un poco la liturgia y acercándose más al “modelo primitivo”.

Lamentablemente “la Conversación Emergente”, como algunos la conocen, no ha dado respuesta a miles de preguntas y asuntos que uno tiene desde la Iglesia Tradicional, junto con muchas cosas más que se podrían decir.

Para mi, cuando tu respuesta es el resultado a una reacción y no la pregunta de alguien, entonces hay serios problemas, porque uno es conducido por la ira o por los motivos errados (alguien una vez dijo que el problema de la iglesia es que “da muchas respuesta a preguntas que nadie ha hecho”). Muchos amigos en la conversación emergente son los que aconsejan que “se destruya la iglesia y se haga de nuevo”, se refieren a la tradicional. Su problema conmigo será que yo los incluiría dentro del proyecto de demolición y los invitaría a la reconstrucción. Por razones que si me preguntan personalmente responderé.

Hay una conversación emergente en Latinoamérica de la que estaremos hablando más adelante.

Del otro lado, y como buenos habitantes de las zonas más escondidas de la Selva Amazona, están “The Others”. Hace algunos meses estuve en un campito donde compartí en una pequeña iglesia junto con un grupo de hermanos. Me sentí tan bien de que no hubiese discusiones teológicas profundas, ni quejas por la música (que en la iglesia era sólo una guira, una tambora y algunos panderos de hermanas que lo habían comprado en la librería cristiana más cercana, unos 300 kms.), para algunos el último cd de Marcos Witt fue “Poderoso En Vivo”, no saben cantar (lo cual me perturba profundamente, pero ¿qué importa? ¡A ellos no!) y no tienen la menor idea quien es Rick Warren. Estos viven aparte de nuestras discusiones. Me pregunté que papel jugaban ellos, quería hasta decirles de las cosas que pasan en la Iglesia de la ciudad, pero preferí dejarlos, y no contaminarlos. Estos no están pensando si se debe volver a la iglesia primitiva o no, o si debemos usar tal música o no. ¿Qué tienen problemas? ¡Claro! Pero dejémoslos tranquilos… ¿qué creen?

(continuará... aceptamos desacuerdos)

lunes, noviembre 27, 2006

¿ABAJO LA IGLESIA? 09

LA IGLESIA REACTIVA
Y OTROS DEMONIOS INDIGENTES
Sección 2 - Parte 4


Pero, ¿qué se va a hacer? Los cristianos tenemos derecho a defendernos.
Esto no es de ahora, los Cruzados y otros ejércitos “santos” se crearon para defendernos de la amenaza de los musulmanes, y en la Edad Media la inquisición quemaba brujos y herejes, en orden de defender el evangelio.

¿Qué dice la Biblia de esto?
“Pero tengan en cuenta que no hay por qué preparar una defensa de antemano, pues yo mismo les daré tal elocuencia y sabiduría para responder, que ningún adversario podrá resistirles ni contradecirles.” (Lucas 21:14,15)

Todo el tiempo hemos tenido oposición, ¿por qué? Jesús dice que porque “Así tendrán oportunidad de dar testimonio ante ellos.” (v 13) Así que olvidémonos de los enlatados y es ¡tiempo de confiar en el Espíritu!

¿Por qué los he llevado tan lejos? Para que se den cuenta de que somos reaccionarios, la iglesia actual y de hace algunos siglos es reactiva y como es atacada contraataca y en muchos casos, el contraataque es realmente ofensivo. Mi problema con esto es que en la Biblia se me ha dicho que mi lucha no es contra carne ni sangre. Hemos olvidado lo de poner la otra mejilla (lo que para muchos es teórico), y de no devolver mal por mal… o de confiar.

Como se nos enseñó (en el mismo ambiente de la Iglesia) a reaccionar, eso es lo que hacemos cuando somos heridos por gente de nuestro mismo flanco de guerra: reaccionamos y herimos. Y es esa la razón por la cual muchos, en la posición de los que ya he mencionado, han decidido contraatacar, y señalar al resto de nosotros, que todavía seguimos en “este lado”, como los malos de la película y a cambiar ¡baby!

No estoy defendiendo ningún lado, simplemente estoy exponiendo ante ustedes una problemática, que a mi entender no se soluciona como la estamos solucionando ahora, y como dijo Pablo “creo que yo también tengo el Espíritu de Dios.” (1 Corintios 7:40)

Este “reaccionismo” nos lleva a reaccionar incluso contra nosotros mismos. Hace un año y medio, mientras pintaba mi oficina en un feriado dominicano, recibí una llamada de una señora que es madre de uno de los jóvenes que asite a la iglesia en donde sirvo como pastor. La señora me dijo que no quería que su hijo siguiera asistiendo a esta congregación, y de cierta forma me señaló que su pastor le había advertido respecto a nosotros. Le dije, tranquilamente, que sabía algunos comentarios que había hecho este señor con respecto a nosotros como congregación, y la respuesta de la señora fue “lo que pasa es que mi pastor tiene un llamado a confrontar los falsos profetas”. En ningún momento ella se refirió a mi como tal, pero le dije: “Si soy considerado un falso profeta o que estoy haciendo algo mal, entonces, su pastor, a quien respeto mucho aunque sólo lo conozco superficialmente, debería confrontarme a mi y así yo ser sanado de mi “herejía” pero no a usted quien está en esa Santa Congregación.”

Hay una viciosa enfermedad de señalarnos, de acusarnos, etc. Si bien es cierto que lo falso debe ser confrontado en orden a que la iglesia crezca sana, esto no debe provocar una ansiedad tal de ejercer presión sobre nuestros hermanos para que “no tomes en tus manos, no pruebes, no toques…” (Colosenses 2:21)
Y es este “reaccionismo” lo que nos lleva a separarnos, y a mantener el cuerpo deforme.

(continuaremos...)

viernes, noviembre 24, 2006

¿ABAJO LA IGLESIA? 08


LA IGLESIA REACTIVA Y OTROS DEMONIOS INDIGENTES Sección 4 - Parte 1
“Acaso no saben que los creyentes juzgarán al mundo? Y si ustedes han de juzgar al mundo, ¿cómo no van a ser capaces de juzgar casos insignificantes? ¿No saben que aun los ángeles juzgaremos? ¡Cuánto más los asuntos de esta vida!”
Pablo en 1ra. De Corintios


¡Ba! Lo de “demonios indigentes” era para llamar su atención, romper un poco el molde y hacer la conversación más amena.

He estado bien ocupado últimamente, y aunque he puesto mi corazón en este trabajo a veces no es bueno no tener continuidad, las ideas se pierden de vez en cuando, así que quizás compre una grabadorita o busque una prestada. Hace un calor y su madre en Santo Domingo (aparte de su madre, creo que vino con toda la familia) y amenaza el día con lluvia. Lejos del calor y la lluvia, que no me sorprenden porque este país es simplemente imposible de descifrar en cuestiones referentes al clima, recibí una llamada de mi amigo californiano para saludarme y ver como anda todo. Después de algunos minutos, me dice que ya está listo para empezar a buscar un trabajo; le preguntó que si va a buscar trabajo en alguna iglesia y me dice que no, que ahora mismo quiere estar lejos de eso, que no dejará de congregarse, pues están buscando donde hacerlo, pero que por ahora le caería bien un trabajo “normal”. Me entristeció un poco, y después de orar por él en estos días, trataré de animarlo a volver.

Mi esposa y yo estamos considerando hacer el ministerio “HERIDOS POR EL MINISTRY”, pues es increíble la cantidad de personas que vienen cada semana “estropeados” por algún problema eclesial. Bueno, espero que no me hayan creído en eso (en lo de hacer el ministerio, ¿necesitamos otro más?) pero que conmigo, oren por ellos, y participemos en la renovación del cuerpo de Cristo.

Estoy jugando aunque… aunque… hace unos años, estuve almorzando con una pareja, amigos de hace un tiempo y quienes ofrendan para un ministerio que se encarga de cuidar a los pastores o líderes que han sido heridos en su practica ministerial, así que no es una idea nueva.

Volviendo al tema: He estado pensando profundamente de dónde viene la actitud de estos que simplemente ponen “su lado” de la iglesia, y no sólo eso sino que “su-lado (a su entender “verdadero”) en contra del otro-lado”. Y es que como cristianos se nos enseñó a que debemos reaccionar. La iglesia ha sido cuestionada en varios momentos durante los últimos siglos. Una de las principales amenazas nació en el Siglo XIX con la teoría de un antiguo seminarista metodista, llamado Charles Darwin, totalmente contraria a la de la creación y que conocemos como Evolución. No quisiera estar en los zapatos de aquellos cristianos que vivieron en esa época de terremoto espiritual, y aunque en algún momento la iglesia pudo sentirse sucumbida ante la amenaza de que el mundo abrazara tal teoría, aquí estamos. Ha llegado hasta nuestra época el deseo de defenderse de tal amenaza, hay muchísimos libros de cómo contrarrestar la amenaza de los Darwinistas, pero…

Con la entrada de el Jesus Movement, a finales de los 60s en Estados Unidos, entró el apogeo de la “Apologética” o defensa de la fe, algo así como de tener las palabras listas cuando en algún momento podamos ser atacados. Un gran precursor de esto es Josh McDowell, cuyo libro “EVIDENCIA QUE EXIGE UN VEREDICTO” habla de cómo pasó de ateo, buscando una prueba para negar a Cristo, a cristiano convencido, y es una ayuda para defendernos de aquellos que niegan que hay Dios.

Recientemente, ante la “profunda amenaza” de lo expuesto en una novela policial, de un señor llamado Dan Brown, y que es conocida como “El Código Da Vinci”, no sólo había gente desesperada por lo que esto podía causar a la Santa Iglesia de Cristo, sino que inmediatamente aparecieron los libros especializados y apologéticos para poder tener las “palabras listas” en contra de la novela, uno de ellos del mismo McDowell. Estaba en Estados Unidos al momento de estrenarse la película y unas personas que iban a verla con nosotros decidieron no ir porque se unieron a un grupo de creyentes que querían boicotear el éxito de la película. El boicoteo fue un fracaso y la película… también (no se si deba expresar que me dormí junto con la mitad del cine por dos razones: ¡protesta! Jejejeje! mentira… la película es aburrida y era la tanda de cine de las 11 p.m.).

En mi blog puse una frase que me impacto muchísimo, de alguien que escribió uno de esos libros de “quememos el Código Da Vinci”. Su nombre, Jim Garlow, su cita reza así:
“Algún día, en un futuro no muy distante, todos nos olvidaremos del libro y de la película del Código Da Vinci. La Biblia y la Iglesia de Jesucristo seguirá en pie.”

(¿sigo? No los oigo... así que continuaré)

martes, noviembre 21, 2006

¿ABAJO LA IGLESIA? 07


"ERA MEJOR ANTES..." Sección 3 - Parte 2

"Algo llegó a su fin y no hay caso. Debería romper la ilusión..." Fito

Aquí continúo con el tema anterior, gracias por su fidelidad en esta lectura (uuuuu!! que formal! me da miedo!)... esto e pa largo (dicen la gente de Burger King)...

Me dirás: “Bueno, estos judíos no eran cristianos, ¿qué tiene que ver esto con la Iglesia?” La misma clase de oposición la encontró en sus hermanos cristianos de ascendencia judía, quienes se encargaban de predicar entre los gentiles pero incluyendo formas, ritos y costumbres propios del judaísmo. Es la razón principal por la que escribe la carta a los gálatas, quienes, después de Pablo llevarles el mensaje, habían aceptado las enseñanzas de un grupo de cristianos que entendían que los gentiles también debían obedecer la ley judía en orden de ser salvos.
En esta carta Pablo menciona un incidente con el mismo Apóstol Pedro, al cual dice resistió “cara a cara” (Gálatas 2:11), pues este, en alguna clase de reunión, compartía con los cristianos gentiles, pero cuando llegaron los pro-judaísmo se “retraía y apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión.” (2:12) Actitud que arrastró no solo al gran Apóstol sino a otros como Bernabé, en un comportamiento al que Pablo califica de hipócrita. La confrontación de Pablo es descrita por él mismo en el capítulo dos (Gálatas):
“Le dije a Pedro delante de todos: ‘Si tú, que eres judío, vives como si no lo fueras, ¿por qué obligas a los gentiles a practicar el judaísmo? Nosotros somos judíos de nacimiento y no pecadores paganos. Sin embargo al reconocer que nadie es justificado por las obras que demanda la ley sino por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos puesto nuestra fe en Cristo Jesús… y no por las obras de la ley; porque por éstas nadie será justificado.”

Me imagino a Pablo diciendo esto con toda su pasión. El, como muchos de nosotros, se encontró atrapado en el pensamiento de rechazar cosas que la iglesia y aún sus líderes más altos (recordemos las palabras de Cristo sobre Pedro en Mateo 16:18). Discusiones como estas de Pablo y Pedro llevaron al primer conflicto de la Iglesia que debía resolverse con una reunión de todos sus líderes, es lo que se conoce como el “Concilio de Jerusalén.” (Hechos 15).
¿Ves? Conflicto. Lamentablemente donde quiera que hay hombres y pensamientos de toda clase y color, trae conflictos. Y eso es la Iglesia.

Fui profundamente afectado, personalmente, por este incidente que ocurrió con Pablo. Fue lo que calmó un poco mi ira, porque en un momento de desesperación me señaló, Dios, a través de esa escritura que si aquellos me enojaban entonces debía irme a aquellos por los cuales sentía profunda pasión. Sin rechazar claro a mis demas hermanos...

La iglesia primitiva no era mejor que la de ahora, la que leemos en Hechos 2 desapareció algunos años después con intensas persecuciones, cristianos gentiles que se emborrachaban en las cenas (1 Corintios 11), discusiones teológicas sobre ritos judaicos, y competencias virtuales entre predicadores (ver 1 Corintios 1:10-17 y Filipenses 1:15-17).

Ese pasaje de Filipenses 1, llamó grandemente mi atención pues pensé que no había ese tipo de discusiones estúpidas que existen hoy o de competencias sobre quién es que predica mejor o cuál es el que posee más unción y mucho menos quién quedará fuera de competencia ahora que Billy Graham muera. Eugene Peterson, en su famosa paráfrasis de la Biblia llamada “The Message” lo pone así:
“Es verdad que algunos aquí predican a Cristo porque conmigo fuera de la escena, ellos piensan que ahora controlan el espectáculo… ahora que estoy fuera de la escena, con pura avaricia, esperando obtener algo para ellos mismos. Sus motivos son malos. Ellos me ven como su competidor, y mientras me vaya más mal – piensan ellos- es mejor para ellos.”

La actitud de Pablo es sorprendente, tomando las mismas palabras de Peterson en su paráfrasis, dice:
“Así que, ¿cómo voy a responder a esto? He decido que realmente no me importan cuales son sus motivos, si son malos, o buenos, o indiferentes. Cada vez que uno de ellos abre la boca, Cristo es proclamado, así que los animaré.”

Una respuesta muy diferente a lo que cualquiera de nosotros tuviésemos hoy.

Entiendo porque muchos anhelan la iglesia primitiva, principalmente porque experimento la frustración de que, aún con tantos recursos: televisión satelital, aviones (hay pastores e iglesias que tienen aviones privados), barcos (hay ministerios que tienen varios), radio estaciones (idle, dido), mucho dinero (¿lo dudan? y criticamos al vaticano), etc… cada vez se ve más lejos el cumplimiento de la Gran Comisión, y nuestros problemas internos parecen nunca solucionarse. Así que la respuesta es hacer nuestra “iglesia alternativa-relevante-misional” para una generación que se pierde sin conocer a Dios. Esto es sumamente importante, ¿pero es necesario señalar que aquel o aquella está haciendo algo mal? ¿llamar a algunas mega iglesias “Imperios del Mal” y juzgar a ciertos líderes como almas del infierno?

Tenemos mucho que aprender de Pablo, creo que hay que ser nacido de nuevo para tener este tipo de respuestas, quizás algunos no lo somos. Pero más que nacido de nuevo, el problema es que se nos ha educado para reaccionar, y cuando están en contra o no de acuerdo con nosotros, eso es lo que hacemos.

(continuaré... próximo "IGLESIA REACTIVA")

lunes, noviembre 20, 2006

FRASES "¿ABAJO?"

Aquí están algunas frases que dicen cierta verdad acerca de lo que he estado hablando ultimamente. Disfrutenla:
"Lo que se estableció por razones prácticas primero se convirtió en la costumbre de la iglesia, después en una ley sagrada, y muy pronto nadie recordaba si había sido distinto alguna vez. Por tanto, es posible tener la piadosa convicción cristiana de que Cristo y sus apóstoles fundaron la iglesia tal y como la tenemos ahora mismo ante nosotros, ya que no se han hecho cambios deliberados en ella, estos sucedieron sólo por la fuerza de las circunstancias. Así es como formas de la administración de la iglesia se pueden convertir en una verdad de fe válida, como la doctrina de Cristo, para toda la eternidad."
Otto Seeck

"No existe la estructura de la iglesia del Nuevo Testamento. Incluso en los tiempos del Nuevo Testamento, las formas de la iglesia eran tremendamente variadas."
Edward Schweizer

"Una eclesiología sólo puede ser adecuadamente bíblica si, en lugar de convertir una forma particular del Nuevo Testamento en estándar normativo, volviese al mensaje del Nuevo Testamento en cada nueva situación para preguntar de nuevo lo que quiere decir. Esto incluye separarnos a nosotros mismos de ciertos comportamientos de la iglesia del Nuevo Testamento de la misma manera en que ella tuvo que renunciar a cierta adhesión testaruda al Antiguo Testamento y a las leyes y formas judías para no convertirse en una secta judía fosilizada."
Walter Kreck