Mostrando entradas con la etiqueta Muerte Al Doberman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Muerte Al Doberman. Mostrar todas las entradas

martes, septiembre 16, 2014

El Desierto

En el lenguaje bíblico el desierto es el lugar donde somos purgados, limpiados, es donde cambia nuestra imaginación, es donde nos transformamos en "pueblo". ¿Qué hay en el desierto? Nada, es el mismo paisaje que solo cambia cuando hay alturas repentinas (montañas) o cuando el viento hace surcos en la arena (lo cual se ve muy bonito pero después de par de horas caminando: ¡harta!). Dos colores papá (o mamá): el azul del cielo con algunas gamas y el color de la arena con... algunas gamas. ¡Es lo mismo todo el tiempo! Sin embargo, es el lugar donde debemos ser llevados para poder desprendernos de nuestras ilusiones y enfocarnos en... Dios.

Unos cientos de años después de que el cristianismo explotó y el desierto ha sido sacado del imaginario cristiano. Unos años de cristianismo próspero y el desierto es considerado el peor de los lugares. Nos olvidamos que "Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto..." (Mateo 4:1), el verso continua con la razón: "...para ser tentado por el diablo." What!!? ¿Cómo así? Así...

Quizás necesitamos eso: una lección en caminar en el desierto.
Un unplugged: solo la voz de Dios, sin ilusiones, ni efectos especiales, solo dos... colores.
¿Será el desierto más grande que el Espíritu nos lleve en nuestro recorrido por el desierto donde el yo debe morir, y nosotros nos... neguemos?
Think about it!
Bye!
 ------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Common
 

miércoles, marzo 12, 2014

48- ¿Puedo Sentirme Orgulloso de Morir al "YO"?

Un post que escribí por esta época pero hace 7 años:


“No puedes tener un signo más grande de orgullo que cuando piensas que eres lo suficientemente humilde.”
William Law


Ahora bien, el morir al yo puede ser un asunto bien peligroso si uno no hace la transición con cierta conciencia. El movimiento de los Fariseos (Pharashayah), a quien tanto criticamos, había nacido con la intención de mantener la pureza en Israel, un país que durante años había tenido varias ocupaciones de naciones paganas, en tiempo de Jesús los Romanos. Algunos años después de su aparición no eran más que un grupo de hipócritas (obviamente no todos) que se escondían tras sus exagerados dogmas y principios religiosos, muchos de origen oral y que ellos atribuían a Moisés mismo.

Una y otra vez me he visto atrapado en querer imponer en otras personas el proceso por el cual Dios me llevó, y cuando por alguna razón no trato de imponer este proceso (el cual a veces me parece fácil pero que me tomó muchos años y tiempos difíciles) entonces miró a los otros con un sentimiento de superioridad, porque de alguna forma he “logrado” lo que a ellos les es tan difícil, y me parece a veces incomprensible que no esté inscrito en sus metas o que no puedan proponerse cambiar.

Esta es una confesión un poco fuerte de mi parte, pero no me da miedo admitir cosas en las que pienso trabajar y por las que creo ustedes también han pasado, pues con mi reputación muerta al mismo tiempo que el viejo “YO”, no pretendo ganarme en ningún momento puntos que me hagan ver mejor o menor que ustedes. Mejor, porque muchos encuentran satisfacción en esto. Menor, porque también muchos encuentran cierta satisfacción en poder vivir con poco, el haber dejado todo por servir a Dios, etc. Pero creo (y esto puede ser una declaración un poco contrariante para algunos de ustedes) que en el mismo instante que estés consciente que lo que haces agrada a Dios de cierta manera que te haga sentir como que te mereces la gloria has resucitado a la carne y has muerto a las cosas del Espíritu.

¿Puedo sentirme orgulloso de haber logrado morir al yo? Creo que en ese mismo momento he vuelto a la “vida”, y no precisamente a la vida abundante que me da Cristo al negarme a mi mismo, sino a la vida que se supone no debería seguir viviendo. Hay muchas cosas que uno no ve como ídolos, y que lo son: el apego a la intelectualidad, la religión como manera de sentirnos orgullosos y que somos “los hijitos preciados de Dios”, mi increíble tiempo de oración, etc… Lamentablemente no estamos conscientes de esas cosas, porque en cierto sentido son cosas “buenas”, “abstractas” y no “representan” en ningún momento que hay en mi apetito por lo de la carne. Pero, ¿a veces no sentimos esa satisfacción después de lograr cierta cantidad de días en ayuno, cierto conocimiento de la Palabra, cierta cantidad de “horas de vuelo” en oración, y una cantidad acumulada de demonios reprendidos?

De ser así, entramos en otra etapa donde necesitamos negarnos, ya no a algo que puede ser precisamente medido, sino a algo que nos puede resultar más difícil por tener “apariencia de piedad”.

Como hemos visto, el negarse a uno mismo puede ser más difícil de lo que se piensa y debe ser manejado de forma consciente y constante para no verse uno atrapado en los mismos errores.
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Commons

lunes, enero 06, 2014

5- Uno

Si fueramos honestos... Eh... ¡Ok! Pongámoslo de esta manera:
En el sentido hipotético de que fuésemos honestos con nosotros mismos reconoceríamos que tenemos tantas cosas malas, y dejaríamos de criticar a otros porque (en serio): nuestros ojos están tan empañados que es muy difícil verlos como realmente son.

En el sentido hipotético de que fuésemos sinceros con nosotros mismos y con los demás y con Dios, iniciaríamos un ejercicio de criticarnos, de explorarnos y murmurar de nuestros defectos hasta que... duela. Jesús nos dijo que no tenemos la capacidad de decir nada de nadie (¿juzgar?) al menos que quitemos "la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano." (Mateo 7:5)

¿Entendiste? No vemos claro hacia afuera hasta que no despejamos cualquier cosa que no nos permita ver hacia adentro, hacia nosotros. Que es la razón por la que muchos cristianos no ven bien. También ees la razón por la que a la mayoría no nos gusta estar solos por mucho tiempo. Cuando nos encontramos con nosotros mismos y nadie más por un tiempo prolongado, automáticamente dejamos de tener como opción el ver a otros, lo que nos impide también verlos a través de nuestros malvados lentes y paradigmas empañados por su secuaz "la viga". Entonces no nos queda opción que mirar hacia adentro, hacia nosotros mismos... Que es la razón por la cual llamas a alguien para ir al cine o a comer o a caminar por la ciudad, porque no puedes estar contigo... mismo.

Entonces: ¡Dale! Bríndate ese tiempo de soledad, ármate de valor, compra pan, mantequilla, café o CocaCola y ve al desierto, mira hacia adentro, escucha la voz de tus críticos. ¡Será mortal! Y debo aclarar que no en el sentido "cool" que le damos a la frase sino mortal de que sentirás morirte, pero cuando logres quitar la tremenda viga que no te permite ver a otros más que por sus defectos: verás más claro.

¡Qué tengas una excelente semana!
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Commons

jueves, agosto 29, 2013

Estoy En Búsqueda...

¡Ah! Lo que casi siempre se deja aparte es “la búsqueda”. Pero el que desea ser parte de ese Reino y su realidad, quien quiere ser parte de los que practican su justicia, se embarcan en esta búsqueda. 


Hasta donde he meditado, esta “penetración en el Reino”, junto con el aprendizaje de lo que es justo, obedece al siguiente orden:
Es en esta búsqueda que cambiamos “nuestra dieta” con el fin de ser la persona apta para esta entrada. ¿Qué quiero decir cuando escribo “nuestra dieta”? Eso lo respondo al contestar otra pregunta:
¿De qué comúnmente nos alimentamos?:
  • De cualquier cosa que traiga “satisfacción” emocional a nuestras vidas. A esto solemos llamar “propósito”, y es básicamente una búsqueda por significado.
  • Nos alimentamos también de las opiniones, trato, atención, etc. de los demás. Lo que llamamos significado está conectado con esto: cualquier cosa que nos haga la clase de persona que atraiga la atención de los demás.

¡Wow! Somos como esa misma gente con las que Jesús habla en Juan 6. Entonces podemos recibir el mismo consejo:
“No gasten su energía luchando por comida que perece... Trabajen por un alimento que permanecerá conectado a su ser, la comuda que nutre tu vida de forma continua, la comida que el Hijo de Dios provee. El y lo que hace, están garantizados por el Padre como duraderos.” (Juan 6:27 PAR)

Si me dejas explicarte, sería algo así:
  • Jesús nos dice: “lo que están usando para alimentarse los llena ¡pero es horrible para su salud! Aparte que las cantidades que deben consumir para llenarse son impresionantes.” ¡Uff!
  • "¿Por qué no cambian de dieta? Consuman la comida del Reino."
  • ¿Cómo hacemos eso? (vs. 28) “Inviertan todo lo que tienen en el que Dios ha enviado.” (vs. 29)

¡Hey! No hay mucho espacio para teologizar aquí, solo la toma de una decisión para la acción.

Esta búsqueda desesperada por “alimento” que se refleja en la búsqueda continua de satisfacción o “cómo vivir”, es el resultado de nuestra desconexión con la Fuente. La desconexión del hombre con Dios nos ha dejado sin recursos, o la guía correcta (¿alimento?) para vivir de forma tal que nos sintamos emocionalmente estables (seguridad) y en conexión con otros (que lamentablemente hemos reducido a “atención, opinión, estima, trato, etc.”). Muchos caminan por la vida sin saber que este es nuestro problema y la fuente de muchas de nuestras ansiedades.

Ahora, cuando pasamos de un alimento a otro, nos damos cuenta que el otro alimento era como una droga, provocándonos síndromes de abstinencia continuos e impulsos esporádicos de volver a alimentarnos con eso. Dos ingredietes son importantes en ese momento:
1- Dependencia radical en Jesús: Debemos de, con la ayuda del Espíritu, confiar, tener fe, en que toda la provisión que necesitamos está en Jesús, que toda la fuerza que necesitamos proviene de El. Porque es así, y no hay duda. Pero al menos que lo pongamos en acción no nos sentiremos que es así.
2- Negarse a uno mismo: a diario, continuamente. Recuerda que, hasta este momento en que tomamos la decisión radical de seguir a Cristo, nuestra satisfacción personal consistía en gran parte de lo que otros piensen de nosotros o la atención que nos den, que a su vez está conectada con nuestro “performance”. Así que, tendemos a creer que un “buen performance” delante de Dios nos traerá su atención. La verdad es que no merecemos su atención, sin embargo la tenemos. No por nada que hayamos hecho, sino porque El quiere. En esa práctica continua de negarnos, algunas preguntas ayudan:
• ¿Por qué deberíamos tener la atención de otros?
• ¿Por qué deberíamos tener la atención de Dios?

¡Seríamente! Nos creemos el centro del universo y el origen del big bang, por eso cuesta un poco que Dios nos desplace y que nos demos cuenta que otros tienen "sus propios centros" a veces ellos mismos. Pero sobrevivirás, ¿cool?
Hablamos luego...
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

viernes, marzo 29, 2013

Cruz


En la página de El Círculo (la iglesia en que sirvo como pastor) hemos publicado una reflexión a propósito de este día. Cruz, aquí un extracto:

"La cuestión no es aprender la importancia de la cruz, no es cuánta información teológica tienes sobre la cruz y su centralidad. El asunto es este:
¿Quieres seguir a Cristo?
Pues, aquí está tu cruz.
La pregunta es: ¿Qué vas a hacer con ella?
Mira a Cristo y has lo que El hace. Te aseguro que te llevará al mismo lugar que llevó a Pablo:
"He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí." (Gálatas 2:20 NVI). Y ese, es el mejor de los comienzo."


Sí quieres leer más: http://circulojuvenil.com/2013/03/cruz/
------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

Foto Cortesía de Thomas Hawk

Usado Con Permiso Bajo Licencia Creative Common


miércoles, septiembre 19, 2012

Del Baúl...

Del baúl de lo que uno ha escrito se sacan muchas cosas, a propósito de lo que  estoy escribiendo ahora ("Sobre Una Revolución Que Puede Ser Que No Sea"), hace tiempo escribí esta meditación basada en algo que leí en un libro de Henri Nouwen*:

La tendencia histórica del ser humano ha sido hacia diferentes lados:
Espiritual: Iniciando con tiempos remotos y cercanos a la Edad Media donde gente que quería vivir una vida que le agrada a Dios (i.e. Monjes) se internaban en monasterios donde pasaban su vida orando. No muy lejos de esta realidad, los cristianos actuales se apartan del “mundo” para poder tener a cientos de años luz de distancia y lejanía todas las tentaciones habidas y por haber que te ofrece para complacer los apetitos de la carne.

Revolucionario: Los revolucionarios pretenden cambiar al mundo con doctrinas sociales y de comuna, que ayuden a los hombres a vivir de una forma más digna. Una muy conocida: la Revolución Francesa; una muy cercana: la Revolución Marxista-Leninista y las pequeñas revoluciones comunistas en diferentes países del mundo. Sus filosofías de trabajo incluyen (lamentablemente, y por eso el pueblo no los entiende): el maltrato de campesinos en Colombia o llamar la atención con bombas en las que mueren muchísimas personas. La revolución siempre se alejó de aquello espiritual, pues ¿qué puede ofrecer una persona como solución a los problemas actuales del mundo si está encerrada para alejarse de lo que es la vida real?


Una cosa opuesta a la otra, por motivos sinceros y egoístas. Pero ambas cosas fallan en la practica.


Hubo alguien que hizo una verdadera revolución. Cambió el curso de la historia, y aunque esto lo hayas escuchado miles de veces: sin armas y con sólo un puñado de hombres (más de doce para tu información, aunque no muchos) la dividió en antes y después de su existencia. Ese alguien, lejos de no ser espiritual siempre estuvo en contacto con Dios. ¡Bueno, bueno, bueno! No le doy más larga: Jesús, la combinación perfecta de “Monje-Guerrillero”. Nos enseñó que se puede ser espiritual sin tener que vaciar la cisterna de casa y convertirla en un monasterio barrial y moderno con todas las comodidades para la oración y, para tu información, a prueba de demonios. Y como ser revolucionario sin tomar las armas y alejarnos de Dios.

¿Cuál es el problema?
Que tenemos tantos modelos, tantas formas y fórmulas que les han funcionado a algunos y pretendemos conquistarlo todo, pero se nos ha hecho imposible. En mis casi diez años como líder y servidor cristiano (y de esto escribiré más adelante) he visto todas las contradicciones en las que nos hemos visto envuelto por la misma razón: buscar la mejor forma de hacer las cosas, de dar una respuesta. La cuestión es que mientras no busquemos en la fuente siempre tendremos el mismo problema. Nos gastaremos de un modelo que luego se contradecirá sin saber que decir, y nosotros le seguiremos con la lengua afuera como perros dóciles buscando ser condicionados a la nueva ola de costumbres de nuestra “sub-cultura” cristiana, salivando ante el timbre sin tener más alimento.

Seguir el modelo de Cristo (que está disponible en la Biblia, para nuestra información) es lo que un mundo desorientado en lo espiritual, y anhelosos de una nueva revolución que rompa los esquemas sociales actuales, necesita.

A mi me cuesta mucho escribir esto, porque me he dado cuenta que vivir es mucho más difícil que decir, y que escribir da mucha satisfacción, principalmente cuando crees que tienes la razón y que alguien corresponderá a tu mensaje, pero que de la letra a la acción hay un camino tan largo como el que recorre la luz en un segundo, pero es el camino que he decidido seguir.

Estudiemos a fondo la vida de Jesús y dejémonos de malascostumbres.

*Me tomo la libertad de copiar información dada en otros post ya que fueron escritos hace varios años y no creo que algunos de ustedes tenga el tiempo para ir revisando post por post...
-------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

martes, septiembre 18, 2012

¿Y Qué Pasa Si...?

Sexta Parte de "Sobre Una Revolución Que Puede Ser Que No Sea"


Y (quizás te preguntaras):
¿Qué pasa si me decepciono?
¿Qué pasa si no aguanto la presión emocional que viene con nadar contra corriente?
¿Qué pasa si me hace falta el status quo?
¿Y si no puedo con el status quo?
¿Qué pasa si no puedo manejar el dolor de perder algunos amigos?
¿O el dolor de ser clasificado como "oveja negra"?
¿Qué pasa si no veo resultados inmediatos?
¿O si la gente con que empiezo termina no terminando?
¿Qué pasa si llegan dudas, si me confundo, si soy malinterpretado, si soy acusado, criticado, verbalmente maltratado, estigmatizado, etiquetado, mencionado en conversaciones sobre herejes por gente que no conozco o  (peor aún) que no me conocen a mi?

No se, ¿quieres averiguarlo?
Porque hay una sola forma... ;-)

------------------------------------------------------- 
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

jueves, septiembre 13, 2012

¿Y Qué?

Parte 5 de "Sobre Una Revolución Que Puede Ser Que No Sea"



O sea, ponte a pensar todo lo que hemos logrado en los últimos 15 años: ya podemos usar cualquier tipo de música para adorar a Dios (merengue, bachata, rock, reggaeton, rap, hip-hop, ¡de todo! menos dembó ¡por su puesto!); luces; videos; tenemos a nuestro alcance muchísimos recursos tecnológicos. ¡Liderazgo! Miles de libros de liderazgo, de manejo, el montón de recursos, conferencias, y entrenamientos.. ¡Uff!
¡Gran cosa!
No estoy en contra de ninguna de estas cosas, pero seamos sinceros: Todos esos cambios han sido cosméticos. Es un maquillaje, una cirugía estética pero lo que pasa nos sigue pasando: dentro, en nuestro corazón ¿qué diferencia ha hecho?

Otra pregunta aún más fuerte: ¿dónde están las personas que dijeron que llenarían nuestras iglesias si hacíamos esos cambios? No, no, no... Esta es más dura: ¿qué harías si un día llegas a donde te congregas y el pastor dice "dejaremos de usar todo esto"? 

El cambio lo hemos hecho por nosotros y por nuestra comodidad, no por Dios y por el cambio del mundo. Sí, somos esa generación que hizo locuras de "cambios" en la iglesia, ¿y qué? Sinceramente, ¿hemos logrado lo que se supone pasa cuando el Reino de Dios se acerca? Hace unos años un amigo me escribió diciéndome:
"Fausto, más de una vez he comparado mi cristianismo con el de esos locos del libro de los Hechos. ¡Cuanta diferencia! De algún modo hago lo que todo el mundo: cierro mi Biblia, enciendo el televisor y ubico sus historias en la categoría de "buen ejemplo". Es mas fácil verlo que vivirlo."

¿Qué haces? ¿Qué harás?

------------------------------------------------------- 
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons


miércoles, septiembre 12, 2012

Sin Tiempo Para...

"El cristianismo es un estilo de vida, un caminar por el mundo que es simple, no violento, comunitario, inclusivo, y que muestra amor. Lamentablemente lo hemos transformado en una especie de religión establecida, en orden de evitar las demandas de ese estilo de vida. Uno puede entonces ser pro-guerra, avaro, racista, egoísta y vanidoso, hasta en los más altos niveles eclesiales y aún así creer que Jesús es mi "Salvador y Señor personal." Ya el mundo no tiene tiempo para esa estupidez. El sufrimiento en la tierra es muy grande."
Richard Rohr

-------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons
Foto Cortesía de Sean Rogers
Bajo Licencia Creative Commons

lunes, septiembre 10, 2012

Definamos: "Artista"

"Un artista es alguien que usa valentía, intuición, creatividad y atrevimiento para desafiar el status quo. Y un artista se lo toma personal.
Esa es la razón por la que bob Dylan es un artista, pero un cuerpo anónimo que sueña con llegar al listado de "Las 40 Más Populares" es simplemente un mercader."
Seth Godin

Una revolución para que sea, necesita gente que haga arte no mercaderes. Yo

miércoles, septiembre 05, 2012

Dios, entonces...

Cuarta Parte de "Una Revolución Que Puede Ser Que No Sea"

Alguien nos dijo cómo era Dios y vaya que nos marcó.
Entonces Dios es anti-revolución, anti-cambios, es el Ser más psicorígido que existe en el universo (eso se nos dijo, se que no es cierto). Dios, también, es anti-gozo, anti-exploración, anti-cuestionamientos, en fin... es el ser más anti que hay. Pero es el Dios que aprendimos cuando chiquiticos y al que nos aferramos cuando grandes. No se si ese dios causa cierto efecto como el de algunas drogas, pero ¡vaya que es adictivo! He tratado de persuadir a algunos amigos, a cuestionar esta idea, y a entregarse al Dios que veo en la Biblia. Pero resulta que este Dios (el que nos vendieron) no puede ser retado. ¿De verdad?

Más que creer a Dios “a ciegas”, la Biblia aboga por creer en Dios a través de comprobar lo que es perfecto… ¡Pérate! ¿significa que la misma Biblia me aconseja que compruebe si esto es verdad a ver si me engancho? Ok… sinceramente lo sospeché desde un principio pero no sabía.



Siempre he creído que si algo es falso no va a permitir que lo cuestiones o que lo compruebes, no va a permitir que trates, porque al mismo tiempo El pretende ser verdadero y como pretende ser verdadero, un buen lavado de cerebro en un café local es lo siguiente, después de todo ¿para qué comprobar algo que ha dado resultado durante tanto tiempo?



Dios no necesita lavarte el cerebro porque no depende de tu condición cerebral que El siga siendo Dios. El no es menos Dios si tiene menos adeptos y no es más Dios si sucede lo contrario. Al revés, eres menos hombre (mujer) mientras más lejos estás de Dios, y eres más lo que eres mientras más te acercas a Dios. Lo único que le interesa a Dios es que estés plenamente seguro que El es, que compruebes, entonces poco a poco te vas transformando en lo que debes ser: hombre o mujer, a su imagen.

Es así como, a el camino a la fe sólida y auténtica, es uno que requiere ser comprobado para que tengas la condición de saber queé es verdadero. Es el primer acto más revolucionario que puedes hacer en tu vida. Eso hace el camino estrecho y la puerta angosta unas cuantas pulgadas menos ancho y más pequeño, respectivamente… y recuerda llevar Coca Cola…

-------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

martes, septiembre 04, 2012

Elías

 Tercera Parte "Sobre Una Revolución 
Que Puede Ser Que No Sea"

He pensado constantemente en la historia de Elías. Elías en la cueva. El "revolucionario internamente derrotado". Después de llegar al punto de bajar fuego del cielo (uno hazaña que puede ser que algunos nunca hagamos), ver a sus compueblanos Israelitas gritar "¡A la porra con Baal! ¡Jehová es Dios!", lo mínimo que se espera ver es a todos sus hermanos adorando con él al Dios de Israel.

Ayer fue un día de victoria, aparentemente ya la gente entendió el mensaje. Pero no es así, al otro día todo vuelve a la normalidad: la gente llenando los templos de Baal ¡cómo si nada hubiese pasado! Elías se rinde, siente conmiseración, y no quiere seguir. Lo que hizo, dice él: "no tuvo resultado".
"... soy el único que queda con vida, y ahora me buscan para matarme a mí también." (1 Reyes 19:10 NTV). Dios días después le dice: "Levántate. No estás solo. Hay algunas cosas que quiero que hagas." 

¿Puede ser que la conmiseración sea tan grande que nos paralice?
¿Podría ser que enfocados en que un grupo de gente se afirme nos olvidemos de quienes "no han doblado sus rodillas a Baal"?
¿Puede ser que, albergando la ilusión de que gente que amas entienda tu celo y se una a la causa, pierdas la perspectiva?

Yo digo que sí. Pasó con Elías. Pasa con nosotros.
El revolucionario parece derrotado, la revolución parece que no sea, las circunstancias dicen todo lo contrario. Dios dice (sin que parezca que le importe nuestra queja o ansiedad): "Levántate. No estás solo. Hay algunas cosas que quiero que hagas. La revolución será."
Sí. Será. 
Dios le da pa´lante, aunque no te inscribas. O... ¿te apuntas?

-------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons
Foto Cortesía de Sean Rogers
Bajo Licencia Creative Commons

lunes, septiembre 03, 2012

Ellos

Segunda Parte de "Sobre Una Revolución Que Puede Ser Que No Sea"

Como dije en el otro post: es increíble lo que nos importa lo que los demás piensen u opinen de nosotros. Aunque me digas lo contrario"ELLOS" controlan nuestras vidas. Durante muchos años les dimos el permiso y ahora se ha vuelto algo que hacemos inconscientemente. Recuerda: "a veces tu propósito no es tu propósito sino agradarle a ELLOS."

¡Man! ¡Eso es frikeante! O sea, ponte a pensarlo: casi todo lo que haces es controlado por hilos imaginarios que te atan a otras personas, algunas de las cuales ni conoces. ¡Eso es peor que ver The Ring y que te llame por teléfono alguien que no habla! Pero es la película de terror en que vivimos, haciéndose más terrorífico el hecho de que no nos demos cuenta.

¿Te lo pruebo? Una de las razones por las que muchas veces te sientes ansioso o parcialmente satisfecho, algo así como si te faltase algo es porque no recibes el reconocimiento que debes recibir o sientes que lo que haces no está siendo apreciado o tu esfuerzo nadie lo nota. Ok, pregunto: ¿por qué alguien debería notarlo? ¿no debería darte satisfacción el simple hecho de que haces algo que te... gusta? "¡Noooo!" (piensas) "alguien debe notarlo."

Vivimos para ellos, algunos de esos ellos ni los conocemos, pero imaginamos que nos observan y que constantemente ponen sus ojos en nosotros a ver si hacemos algo que les agrade o que vaya con la robótica persuasión del status quo. Esa es una de las principales razones por las que no hacemos algo diferente, algo notable y... revolucionario.

Te sugiero que empieces a cortar cada uno de esos pequeños hilos, no significa dejar de tener amigos, ni dejar de relacionarte, tampoco significa dejar de ser alguien que de vez en cuando hace cosas para que sus gente cercana se sienta bien. Lo que si significa es que lo que te impulsa en la vida no es terrible deseo de tener su aprobación, sino la sensación de que eres parte de algo, grande (aunque se vea pequeño) y vas a poner las manos a la obra a pesar de que en el camino nadie te haga de cheerleader. ¿Te atreves?

Te deseo una excelente semana.

-------------------------------------------------------
Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons