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domingo, abril 21, 2019

Las Mujeres Vieron Primero

Las mujeres lo vieron primero,
siempre estuvieron cerca y en su luto, en su dolor,
no se alejaron
como los demás...
les dolía pero... ¿será que esperaban?

No huyeron: estuvieron cerca de la cruz, acompañaron a un antiguo fariseo a sepultar a Jesús y, muy temprano el domingo, fueron dispuestas a enfrentar a un par de soldados romanos con el fin de que el cuerpo de Jesús fuese cuidado... y perfumado.

Cerca de la cruz.
Cerca del cuerpo.
Con deseo de volver a verlo.
Y lo vieron: con mucha mejor claridad de lo que esperaban.
Al Maestro.

"¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?
No tiene sentido que estén aquí..."
¡Pero buscaban! ¿Quién más buscaba a... Jesús?
Y es en la búsqueda, con solo un poco de fe que encuentran a Jesús no muerto sino vivo,
no golpeado... ¡sino glorificado!

Me recuerda a esa vez que los discípulos le pidieron:
"Señor, auméntanos la fe...", a lo que Jesús respondió:
"Si tan solo tuvieran fe como un granito de mostaza."

No necesitamos mucha, solo necesitamos fe.
Un domingo temprano, a tientas en la oscuridad de la mañana las mujeres encontraron a Jesús... resucitado.
Que a tientas sigamos buscando.
Y que, aunque nuestra fe sea poca, sigamos esperando.
Pues Jesús no está muerto... ¡Él vive!
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
Bajo Licencia Creative Commons

sábado, abril 20, 2019

Un Extraño Shabbat


Primer día sin Jesús en un poco más de 3 años.
La Biblia no nos dice mu... bueno, nos dice prácticamente nada de lo que pasó al día siguiente de que murió Jesús.
Fue una pausa.
¿Sería un respiro para las fuerzas del mal?
Quizás.
Pero un momento terrible para los discípulos. Algunos dispersados por miedo a ser apresados, otros juntos pero ocultos, hablando en secreto de las impresiones del día anterior... menos Pedro...
Siempre primero en hablar, en disponerse, en presentarse, pero todavía no se ha sobrepuesto a haber negado a Jesús con tanta intensidad.

¡Qué loco! ¿Eh?
El curso normal de la vida como la conocen, fue más fuerte que las palabras de Jesús:
«El Hijo del Hombre tendrá que sufrir muchas cosas terribles. 
[...] Lo matarán, pero al tercer día resucitará.» (Lucas 9:22)

Pero en la vida real los profetas vienen y van, la gente vive y muere, es lo que "dice la vida". Así que, están de luto, no solo por la muerte de Jesús sino porque también huyeron y lo abandonaron.

Están de luto, en vez de estar en espera.

Muchas veces decidimos que lo que hemos experimentado en nuestras vidas supere a lo que Dios nos ha dicho personalmente o a lo que las Escrituras afirman... y vivimos de luto, en queja, en vez de vivir en espera. Es por eso que, las palabras de Jesús para nosotros deben ser meditadas de modo que, a la hora que parece oscura, podamos esperar a que llegue la luz. Y la luz siempre gana, pues "la oscuridad jamás podrá apagarla." (Juan 1:5).

Sal del luto... y espera.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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viernes, abril 19, 2019

Oscura Luz

¿Quién me creo que soy?
Jesús fue burlado,
golpeado,
fuertes manos acostumbradas a la guerra, a pelear,
fuerzas élites golpearon el cuerpo del maestro.
Una
y otra vez.
«¡Profetiza!», decían,
«¿Quién te golpeó?», decían.

Y yo, ¿quién me creo que soy?

Adolorido, lo llevaron arriba y abajo,
a Pilato, a Herodes, y a... Pilato.
«Carga tu cruz...
Cansado, golpeado,
¡no nos importa!»

¡Yo! ¿Quién soy yo para no tomar mi cruz y seguirle?

Decían: «¿Quieres que sepan que eres rey?»
Ahí está:
Ὁ βασιλεὺς τῶν Ἰουδαίων οὗτος
hic est rex Iudaeorum
זֶהוּ מֶלֶךְ הַיְּהוּדִים
Sobre tu cabeza...
que  todos lean en su lengua
que ese pedazo de cuerpo colgando,
esa burla que eres, dice que es un rey...
¡Jajajajaja! ¡Jajajajaja!»


¿Qué habrá pensado Jesús?
En su mente el nombre de cada uno, sus luchas,
sus pecados, incluso la culpa y los crímenes de guerra
de aquella fuerza élite que le golpeaba, sus abusos...
«Padre, perdónalos,
muero también por ellos,
así has amado el mundo.»

Y yo, ¿tomaría mi cruz?
¿Quién me creo que soy para no entregarme todo y
para no entregarlo todo por el que todo lo dio por mi?

Yo...
Hoy abro mis brazos en amor, y le digo a Jesús:
«Heme aquí... eres Rey,
yo te sigo con mi cruz, y dejaré de ser
lo que creo y seré lo que quieres que sea."

Consumado es.
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Fausto Liriano • www.veldugo01.com
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